La cría de ganado es una de las actividades más contaminantes en el mundo, con 115 millones de toneladas de gas metano emitidas por año. A lo largo de los años, la alerta sobre este problema aumentó cada vez más, ya que el calentamiento global afecta enormemente al planeta y los grandes responsables no parecen del todo dispuestos a frenar.

A lo largo de los años, se probaron distintas técnicas para parar la contaminación, desde mochilas que convirtieran el metano en energía a la conversión de sus residuos en elementos sustentables. Hasta Bill Gates, filántropo y magnate muy preocupado en el cambio climático, propuso comer carne 100% sintética. Nada de esto funcionó, pero investigadores de la Universidad de California Davis parecen haber encontrado la solución: algas.

Cambio climático 

Según recientes estudios, alimentar a las vacas con estos organismos podría reducir en un 82% las emisiones de metano sin perjudicar la calidad de la carne. Es que, al comer y digerir, las vacas expulsan gases mediante su boca y otros orificios, que provocan el "efecto invernadero".

¿Qué es eso exactamente? Es un fenómeno por el cual varios gases retienen parte de la energía que el suelo emite tras haber sido calentado por la radiación solar. Sin ellos, la atmósfera del planeta sería un 33% más fría. Pero ocurre que una concentración excesiva produce un incremento de la temperatura media del planeta que puede llegar a dificultar la vida tal como se la conoce.

El pequeño suplemento alimenticio que se les dio a las vacas

Cómo fue la investigación

Ante la alarmante amenaza del efecto invernadero, los científicos de la Universidad de California Davis agregaron pequeñas cantidades de algas marinas a la dieta de 21 bovinos de carne y rastrearon su aumento de peso y emisiones de metano. Cuatro veces al día, las vacas comían un tentempié de un aparato al aire libre que medía el metano de su aliento. 

El ganado que consumió dosis de aproximadamente 80 gramos de algas marinas ganó tanto peso como sus compañeros de manada, mientras eructaba un 82 por ciento menos de metano a la atmósfera. Los resultados del estudio, publicado en PLOS, fueron contundentes: el ganado que consumía algas emitía mucho menos metano, y no se observaba una disminución de la eficacia con el paso del tiempo.

Las vacas que comieron algas ganaron el mismo peso y redujeron enormemente los gases emitidos

Los resultados de un panel de prueba de sabor no encontraron diferencias en el sabor de la carne de res de novillos alimentados con algas en comparación con un grupo de control. Pruebas similares con ganado lechero mostraron que las algas no tenían ningún impacto en el sabor de la leche.

Las vacas y el cambio climático 

Además, los científicos están estudiando formas de cultivar el tipo de algas, Asparagopsis taxiformis, que el equipo de Kebreab utilizó en las pruebas, ya que no hay suficiente en la naturaleza para una amplia aplicación.

Los investigadores se basan en su trabajo anterior con ganado lechero, que fue el primer experimento del mundo que se informó que utilizó algas marinas en el ganado. En 2018, pudieron reducir las emisiones de metano de las vacas lecheras en más del 50% al complementar su dieta con algas marinas durante dos semanas.

¿Por qué? Las algas inhiben una enzima del sistema digestivo de la vaca que contribuye a la producción de metano. De esta manera, la emisión del gas es menor, pero la alimentación es la misma.

Las vacas producen 115 millones de toneladas de metano al año

"Ahora tenemos pruebas sólidas de que las algas marinas en la dieta del ganado son efectivas para reducir los gases de efecto invernadero y que la eficacia no disminuye con el tiempo", indicó Ermias Kebreab, profesor y presidente del Departamento de Ciencia Animal de Sesnon Endowed y director del World Food Center.

"Esto podría ayudar a los agricultores a producir de manera sostenible la carne y los productos lácteos que necesitamos para alimentar al mundo", agregó Breanna Roque, coautora del estudio.

El estudio que va en contra de la sugerencia de Bill Gates 

En su libro "Cómo evitar un desastre climático", Bill Gates asegura que el calentamiento global podría tener efectos aun más devastadores que los de la pandemia del coronavirus (Covid-19). Allí, el fundador de Microsoft sugiere pasarse a carne sintética, para reducir el cambio climático, dado que el ganado es la principal fuente agrícola de gases de efecto invernadero. Sin embargo, Kebreab busca, en cambio, la nutrición del ganado. 

"Sólo una pequeña fracción de la Tierra es apta para la producción de cultivos", explicó Kebreab. "Mucha más tierra es apta sólo para el pastoreo, por lo que el ganado juega un papel vital en la alimentación de los 10.000 millones de personas que pronto habitarán el planeta. Dado que gran parte de las emisiones de metano del ganado provienen del propio animal, su nutrición juega un papel importante en la búsqueda de soluciones", agregó.

Se calcula que en Argentina hay 1,2 vacas por persona

Otro desafío pasa por ver cómo proporcionan los ganaderos suplementos de algas marinas al ganado que pasta al aire libre. Ese será el tema del próximo estudio de Kebreab.

"Queda trabajo por hacer, pero estos resultados nos animan mucho", reconoció Roque, citada por Europa Press. Ahora tenemos una respuesta clara a la pregunta de si los suplementos de algas marinas pueden reducir de forma sostenible las emisiones de metano del ganado y su eficacia a largo plazo".

Actualmente, se calcula que en el mundo hay 1.339.000.000 vacas, que son responsables de emitir unas 115 millones de toneladas de gas metano por año. De hecho, en Argentina, por ejemplo, existen 1,2 vacas por persona, según datos de Confederaciones Rurales de Argentina (CRA).