Si hay un dato acerca del cuidado de la salud que se mantuvo en el tiempo, ya que como sabemos la información en muy dinámica, es que la realización de actividad física nos da bienestar. Previene y ayuda a tratar un sinnúmero de enfermedades, como obesidad, diabetes, cardiopatías, depresión, accidentes cerebrovasculares y cáncer, entre otras, mejora la salud y el funcionamiento óseo y asegura un crecimiento y el desarrollo saludable de niños y jóvenes. La inactividad física es un factor de riesgo de mortalidad.

La OMS recomienda que los adultos dediquen, como mínimo, 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, lo que se puede traducir a entre 20 y 30 minutos diarios. Llevar a cabo una vida activa (o dicho de otra forma, vivir activamente) es la clave para poder alcanzar esta disciplina física recomendada. Y aquí es donde nos preguntamos cómo. Aunque solemos relacionar la actividad física con la práctica de algún deporte o con ir al gimnasio tres veces por semana, la OMS señala que se considera actividad física a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija un gasto de energía.

La invitación que nos hace la vida activa es la de poder optar por movernos más en nuestro día a día, ir caminando al almacén o al trabajo, levantarse a buscar cosas que hacen falta y no pedirlas. Si el trabajo representa estar mucho tiempo sentado, hay que levantarse de la silla cada media hora y moverse un poco, poner música y bailar, encontrar alguna rutina diaria que para realizar en casa o salir a pasear al perro, y así podemos ir construyendo muchas ideas más.

Es importante tener en cuenta varios aspectos

  •  La realización de actividad física debe ser posible, adaptada y placentera.
  •  Exigirnos de más puede llevarnos a lesiones o simplemente a realizarla solo por un corto período y luego abandonarla.
  • Hay que asesorarse correctamente, ya que no es lo mismo consultar a un experto que seguir videos en las redes sociales.

La realización de actividades en conjunto con la familia y amigos puede ayudar a consolidar hábitos saludables, por lo que hay que levantar la voz y compartir que las rutinas físicas pueden traer muchos beneficios.