"Me fascináis los zurdos, de
verdad, porque tenéis que aprender a vivir en un mundo
hecho por diestros: los
interruptores de la luz, las manillas de las
puertas, los cajones de las
mesas, los grifos de los lavabos"

Juan José Millás, escritor español

Son varios los trabajos científicos que demuestran que ser zurdo aumenta estadísticamente la creatividad, la jerarquía laboral e incluso los ingresos anuales. La pregunta basal es: si esto se produce por una cuestión idiosincrática neurológica, o como consecuencia del entrenamiento que se genera ante la dificultad de un mundo preparado para diestros.

Dado que aproximadamente el noventa por ciento de las personas manejan mejor su hemilado derecho, son decenas de miles las circunstancias que a lo largo del desarrollo van estimulando al sector no hábil (en este caso el derecho) desde, por ejemplo, la apertura de una puerta, la palanca de cambio del auto o los interruptores de la luz. Los zurdos sufren así dificultades consecuentes de un mundo para diestros. También para tocar instrumentos como la guitarra, debiendo invertir las cuerdas o como el cantautor cubano Santiago Feliú modificando la manera de ejecutarla.

Para considerar a una persona como zurda completa deberá utilizar con prioridad brazo y pierna izquierda, mirar por la mirilla de la puerta con el ojo izquierdo y tener los centros del habla en hemisferio derecho.

De hecho, hasta el siglo pasado se tomaba a la zurdera como algo patológico. También desde la misma etimología se consideraba a alguien hábil como diestro "por su destreza" y a alguien zurdo siniestro que deriva del Latín "sinester" que significa "algo incierto". Cuestión que nace la antigüedad, cuando se consideraba al zurdo como alguien poseído.

Entonces, a los niños zurdos se les ataba la mano izquierda y se les obligaba a manejar la derecha, generando estimulación del sector que neurológico menos desarrollado, aunque era una variante a fisiológica, pero invertida a lo más común. Así, estos niños adquirían mayor capacidad de su mano no hábil, pero sufriendo una sobre-estimulación torturante, con riesgos de traumas psíquicos y con alteraciones graves de su calidad de vida.

En general estas personas desarrollan en forma menos específica la lateralización cerebral. Existen otras ambidiestras con probable desarrollo y conexión homogénea de ambos hemisferios cerebrales. Sin que un hemisferio domine, ni que tenga la exclusividad del lenguaje. Situación en la que entonces no existe una clara diferenciación de hemisferios cerebrales y que confunde sobre cuántas personas son finalmente zurdos puros.

La localización de los centros del lenguaje fueron realizadas por el francés Broca y el alemán Wernicke. Demostraron no sólo la ubicación específica de una función tan importante como el habla oral. Sino que describieron que esta función se encontraba en el hemisferio izquierdo, en los diestros. Denominándose consecuentemente y arbitrariamente al hemisferio izquierdo como el dominante. Dado que además este hemisferio maneja el área de mayor fuerza y destreza. Pues la vía motora es cruzada y termina en los miembros del lado contrario, es decir el sector motor diestro. Así fue como se discrimino al hemisferio derecho, el que sin embargo contiene funciones claves como la visuoespacial, el reconocimiento de caras, la capacidad artística y una evaluación global del mundo.

Nace así el cuestionado concepto de personas hemisféricas. Las derechas (mejores en las artes), las izquierdas (mejores en los cálculos y la ciencias duras. Este concepto quizá sea apresurado dado que ambos hemisferios se comunican y trabajan en red. El periodista David Wolman planteó en Nature que el cerebro más que un hardware es como muchas computadoras en red con funciones diferentes, comunicadas entre sí por bandas anchas.

Otras de las cualidades de los zurdos que se describen en estudios hechos en deportistas es que tendrían mayor capacidad cognitiva de predecir la actividad motora del otro, generándose mejor performance. Se observa que tenistas y boxeadores zurdos anticipan mejor el movimiento de su contrincante.

Esto podría corresponder a que tuvieron que activar mayor sensibilidad a un mundo de diestros y/o a que su sistema nervioso tiene mejores conexiones. De hecho, en muchas de estas personas, en estudios de conexión cerebral, se observa mayor conexión bilateral, por ejemplo en el sistema del lenguaje. Es decir que se activan ambos hemisferios al hablar. Esto se conoce clínicamente, dado que en lesiones del hemisferio dominante en zurdos (en este caso debería ser el derecho) se observa menor porcentaje de trastornos del lenguaje. Mientras que en los diestros, en el 95 por ciento se genera una afasia (trastorno del lenguaje oral), con una dominancia lingüística muy clara en del hemisferio izquierdo.

Es necesaria la función de ambos hemisferios en paralelo, para funcionar en forma correcta. Por ejemplo, cuando juega un ajedrecista, al comenzar la jugada se activa la zona ventral frontal izquierda, pero luego se prende el hemisferio derecho, en paralelo.

El neurólogo y escritor Oliver Sacks describió a los hemisferios desde un punto de vista evolutivo: "El hemisferio izquierdo es más complejo y está más especializado, es una excrecencia muy tardía del cerebro primate, y sobre todo del homínido. Por otra parte, el hemisferio derecho es el que controla las facultades cruciales de reconocimiento de la realidad". No puede olvidarse además que estos dos hemisferios son influidos desde los sistemas subcorticales emocionales: activadores, inhibidores e instintivos.

El hemisferio izquierdo sería el que relata los sucesos y el derecho el intérprete, como sugiere Michael Corballis de la Universidad de Auckland. El hemisferio izquierdo, matemático, racional, ordenador, calculador y relator. El derecho espacial, artístico, global, intérprete. Dos cerebros en uno. Ambos funcionan en paralelo, ambos se activan en forma conjunta, generando quienes somos.

Se piensa actualmente que la zurdera tiene una carga de varios genes, que generan una predisposición a detentar este rasgo. Aunque sin embargo pueden existir hijos diestros de padres zurdos. Pero estadísticamente, estos hijos presentan un incremento por arriba del normal poblacional, lo cual muestra una influencia genética.

Algo parecido sucede en gemelos que tienen una coincidencia del 25 por ciento para ser zurdos, por encima del azar. Pero sin embargo otros 75 por ciento no coinciden, lo cual sugiere que existen claros factores del desarrollo embrionario y/o ambiental, que modifican la expresión de nuestra lateralidad.

Einstein, Mozart, Nadal, Maradona, Messi, Beethoven, Da Vinci, Vilas, Van Gogh, Bill Gates, Paul MacCartney, entre otros, detentan esta mayor capacidad de la izquierda. Cuestión que demuestra que por lo menos no se genera ninguna incapacidad, ni intelectual, emocional o motora; sino probablemente lo contrario.

*Psiquiatra y Neurólogo. Profesor Titular. UBA. Fundación Humanas. INEAAR-CONICET