Mundial 2026: por qué un partido de Argentina puede poner en riesgo el corazón de los hinchas
La remontada de la Selección desató una montaña rusa emocional. Especialistas advierten que el estrés extremo puede desencadenar eventos cardiovasculares en personas con factores de riesgo.
La histórica remontada de la Selección argentina ante Egipto no solo hizo sufrir a millones de hinchas. También representó una prueba de máxima exigencia para el organismo. La combinación de tensión, incertidumbre y euforia que genera un partido decisivo activa mecanismos fisiológicos similares a los que aparecen frente a una situación de peligro real, con un aumento de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la liberación de hormonas del estrés.
Aunque en la mayoría de las personas sanas esos cambios desaparecen una vez que termina el encuentro, los cardiólogos advierten que quienes padecen hipertensión, diabetes, enfermedad coronaria o presentan otros factores de riesgo pueden atravesar un escenario diferente, ya que esa respuesta puede actuar como desencadenante de un infarto, una arritmia u otro evento cardiovascular agudo.
Qué le pasa al cuerpo durante un partido de alta tensión
La remontada argentina, sellada con el agónico 3-2 sobre el final del encuentro, provocó uno de esos picos de estrés emocional que el organismo interpreta de manera muy similar a una amenaza física.
En esas circunstancias, el cerebro activa el sistema de alerta y libera adrenalina y cortisol. Como consecuencia, el corazón late más rápido, aumenta la presión arterial y la sangre se dirige hacia los músculos para prepararse para una eventual respuesta física, aunque el hincha permanezca sentado frente al televisor.
Los especialistas explican que el cuerpo no distingue con precisión si el estrés proviene de un peligro concreto o de una situación emocional intensa como un partido del Mundial, una crisis económica o un acontecimiento personal.
La evidencia científica detrás del fenómeno
Diversas investigaciones internacionales demostraron que los grandes eventos futbolísticos se asocian con un incremento de las emergencias cardiovasculares.
Durante el Mundial de Alemania 2006, las urgencias cardíacas fueron 2,6 veces más frecuentes mientras jugaba la selección local. Otro estudio realizado en Inglaterra detectó un aumento del 25% en las internaciones por infarto tras la eliminación por penales frente a Argentina en Francia 1998.
Además, distintos metaanálisis concluyeron que presenciar partidos de fútbol de alta tensión incrementa alrededor de un 20% el riesgo de infarto no fatal y cerca de un 17% la probabilidad de sufrir otros eventos cardiovasculares agudos en personas predispuestas.
Los especialistas aclaran que la emoción no constituye la causa del problema, sino el factor que puede precipitar un cuadro en pacientes que ya presentan una enfermedad cardiovascular o factores de riesgo que incluso pueden no haber sido diagnosticados.
Quiénes deben extremar los cuidados
Los cardiólogos recomiendan prestar especial atención a quienes:
- tienen antecedentes de infarto;
- padecen hipertensión arterial;
- son diabéticos;
- presentan colesterol elevado;
- son fumadores;
- tienen obesidad o sobrepeso;
- reciben tratamiento por enfermedades cardíacas.
En estos pacientes, un pico intenso de estrés puede favorecer la aparición de arritmias, elevar bruscamente la presión arterial o facilitar la formación de coágulos.
Cómo reducir los riesgos mientras juega la Selección
Los especialistas aconsejan no sumar factores que incrementen aún más la carga sobre el sistema cardiovascular durante los partidos decisivos.
Entre las principales recomendaciones figuran:
- evitar el consumo excesivo de alcohol;
- moderar las comidas abundantes y las picadas con alto contenido de sal y grasas;
- no fumar más de lo habitual durante el encuentro;
- continuar con la medicación indicada;
- levantarse y caminar algunos minutos durante el entretiempo y al finalizar el partido;
- realizar ejercicios de respiración una vez concluido el encuentro para favorecer el descenso del estrés.
También desaconsejan realizar actividad física intensa inmediatamente después del partido, ya que el organismo puede permanecer varias horas con elevados niveles de activación.
El Mundial también une y genera beneficios emocionales
Los profesionales destacan que compartir un partido con familiares o amigos también tiene un aspecto positivo desde el punto de vista emocional. La celebración colectiva fortalece los vínculos sociales y genera un sentido de pertenencia que forma parte de conductas profundamente arraigadas en la historia de la humanidad.
Por ese motivo, el mensaje no apunta a dejar de vivir el Mundial con pasión, sino a hacerlo con ciertos cuidados cuando existen antecedentes cardíacos o factores de riesgo.
Con el cruce de cuartos de final frente a Suiza a la vuelta de la esquina, los médicos recuerdan que disfrutar del fútbol también implica cuidar el corazón. Para la enorme mayoría de los hinchas el sufrimiento terminará con el pitazo final. Pero quienes integran los grupos de riesgo deben atravesar esa montaña rusa emocional con algunas precauciones adicionales para evitar que la pasión se convierta en un problema de salud.


