*Especial para BAE Negocios

 

"Porque ese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande que no sea verdad tanta belleza!"

Lupercio de Argensola

 

El subconsciente corresponde a la información no consciente, que sin embargo produce cambios en la actividad mental global. Es estudiado actualmente por neurocientíficos y filósofos de la mente, entre otros. Como dice el psicólogo cognitivo Michel Gazzaniga: el sistema nervioso central es un fino sistema que toma decisiones en pos de la supervivencia.

Y aunque esta toma de decisiones es generalmente consciente, presentan patrones inconscientes que son reconocidos posteriormente. Cuanto más rápidas sean las decisiones, probablemente intervengan en mayor porcentaje los sistemas primitivos inconscientes.

Muchas serán las cuestiones subconscientes reconocidas a posterioridad. Por ejemplo; cómo influye un proceso emocional o un acto motor complejo, en la modificación de una conducta.

Este contexto sobre el subconsciente, que por cierto ya existía antes del creador del psicoanálisis. Fue afianzado y popularizado por Sigmund Freud como "inconsciente", relacionándolo especialmente con el deseo y las pulsiones sexuales. Conformando así gran parte de la personalidad, especialmente el "ello" psicoanalítico, totalmente inconsciente.

Los neurocientíficos lo consideran actualmente como un subconsciente adaptativo; en donde influyen muy activamente las cuestiones instintivas de la supervivencia, que modifican las conductas para subsistir.

Clásicamente se plantea que en el ser humano conviven tres cerebros; el primitivo reptil que contienen las funciones instintivas básicas: alimentación, reproducción, agresión, miedo y el control conductual de la temperatura (por ejemplo la búsqueda de sol cuando hace frío).

Otro cerebro mamífero (sistema límbico) que se agrega con conductas instintivas más complejas; como la copia, la intuición, el conocimiento del tiempo y el espacio, la cooperación, la comunicación, la autonomía, el cuidado y la competencia.

Y otro más complejo que se encarga, ya no de los instintos; sino de la modificación de los mismos. A partir de procesos corticales cognitivos conscientes, como los recuerdos; o inconscientes como las prácticas motoras complejas.

La toma de conciencia sería la consecuencia de la lucha entre lo instintivo y lo racional

La toma de decisiones sería entonces, la consecuencia de la lucha entre lo instintivo y lo racional. Una de las preguntas más complejas de la neurociencia actual es: cuándo se pierde en fenómeno consciente.

En este sentido, el científico Kristof Koch, presidente del Instituto Allen de Neurociencia de Seatle, describe como estados de suspensión de conciencia a situaciones fisiológicas, como el sueño profundo y otras farmacológicas como la anestesia general.

Considera al sueño más leve con funcionamientos similares a la vigilia consciente. Por ejemplo en el REM (sueño de movimientos oculares rápidos con sueños muy vividos y fáciles despertar) se registran parámetros eléctricos, de actividad y de consumo de glucosa, incluso por arriba de los de vigilia. En general los investigadores de este tema consideran al sueño leve como un cerebro activo; similar al de la conciencia.

Koch además amplía las posibilidades de la conciencia. Sostiene que los sistemas que incorporen información, podrían tener un tipo de conciencia, diferente a la humana (por ejemplo internet); lo que plantea como panpsiquismo.

Existen pacientes que se encuentran en estado vegetativo persistente (llamado actualmente síndrome de vigilia sin respuesta), donde las funciones vitales se mantienen conservadas; pero la persona no responde a ningún estímulo, situación que sucede luego de traumatismos cerebrales y accidente cerebro vascular, entre otros. En estos casos aparecen las dudas sobre una conciencia suspendida. Para responderlas se han desarrollado diferentes estudios que posibilitan observar cómo se activa el cerebro ante estímulos magnéticos y cómo responden la eléctricamente las neuronas ante ese estímulo, medido con electroencefalogramas más complejos (de alta densidad).

Quien ha desarrollado este revolucionario estudio fue el psiquiatra Giulio Tononi de la Universidad de Wisconsin-Madison. Este había descrito una teoría muy novedosa sobre la conciencia, que marcó un nuevo paradigma, llamada teoría de la información integrada.

Plantea al cerebro funcionando en forma holística y singular. Es decir no se puede aislar la información consciente del contexto del tiempo y del espacio, así como de la funcionalidad particular de todos los sectores del sistema nervioso. Creándose entonces la subjetividad consciente. Quizá algo parecido a lo que plantean los filósofos fenomenólogos, donde el contexto consciente estaría relacionado con la información recibida por el sujeto y al recordarlas (presentificación) se sustentarán sobre las modificaciones que la subjetividad genere. Y cuando se genera cualquier sensación, como por ejemplo el color azul del cielo, nuestro sistema de información produce una actividad integrada que equivale y la transduce a esa percepción individual (pues no tenemos un pedazo de cielo en el cerebro).

Se prejuzga la capacidad de comprensión en niños con retraso madurativo o personas con demencia

Este autor ha investigado los pacientes con estados de mínima respuesta que son pacientes que responden muy pobremente a los estímulos. En ellos observó, sin embargo, que la actividad eléctrica en este estado es similar, casi un cien por ciento, a la respuesta de los estados de vigilia de personas normales.

Es más, en casi la mitad de los pacientes con estado vegetativo que no tienen ningún tipo de respuesta, excepto mantener el estado de sueño vigilia, se mantuvo sin embargo la actividad electroencefalografía; similar a las personas normales y en vigilia.

Se plantea que podría pensarse en posible estado de conciencia en personas que se encuentran en estado vegetativo. Pudiendo sentir cuestiones subjetivas que deberán analizarse a futuro.

En este sentido también existen investigaciones con resonancia magnética funcional de cerebro, en el que se observan áreas activas en estos pacientes areactivos.

Esto se podría trasladar también a personas con demencia avanzadas o niños con retraso madurativo. A los que muchos especialistas prejuzgan en cuanto su capacidad de comprensión.

La ciencia muestra cada vez más posibilidades sobre los estudios sobre la conciencia humana. Produciendo claros cambios de paradigmas; con avances que se sucederán tanto en procedimientos de investigación como en diagnóstico y tratamiento.