En diciembre pasado, el Concejo Deliberante de la Municipalidad de Tigre aprobó que dos unidades de la línea 723 ingresen al lujoso barrio privado de Nordelta. Luego de los 90 días que tuvieron los vecinos para presentar otra propuesta alternativa, el servicio comenzará a funcionar a partir del 1 de abril.

El servicio, que estará operativo en dos frecuencias distintas (de 6:30 a 8:30 y de 16 a 18) y que conectará el barrio con las estaciones de tren de Benavídez y General Pacheco, logró su implementación a raíz de la insistencia de la Municipalidad tigrense. El dato no menor es que el pasaje podrá abonarse con la tarjeta SUBE.

El intendente massista, Julio Zamora, expresó su conformidad y afirmó que "La implementación garantiza la seguridad y el respeto por las reglas de convivencia de los vecinos del Nordelta".

El objetivo principal del proyecto consiste en descomprimir la abrupta demanda que tiene MaryGo, una empresa de combis que se dedica a transportar a los habitantes del complejo de Constantini hacia Capital Federal y viceversa. 

Según indicó un estudiante universitario a BAE Negocios, MaryGo cobra alrededor de $500 por un viaje ida y vuelta al microcentro. Luego, la empresa estudia la cantidad de viajes que realizó esa persona y realiza un descuento por "pasajero frecuente".

Por último, la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) consignó que su intención es "garantizar un transporte seguro y accesible para los habitantes de la ciudad", informó el medio Delta News.