La temperatura media de la Tierra puede subir 3,2 grados a lo largo del siglo XXI, aunque se cumplan los compromisos de reducción de emisiones enmarcados en el Acuerdo de París, lo que traería "impactos climáticos destructivos" al estar lejos del objetivo de mantener el aumento por debajo de 1,5 grados, alertó la ONU.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente lanzó esta advertencia en su informe anual sobre la brecha de emisiones, que compara las reducciones reales con las que necesita la lucha contra el calentamiento global y se lanza para servir como guía en la próxima Cumbre del Clima, que se realizará en Madrid.

El estudio concluye que las emisiones globales deben reducirse un 7,6 por ciento cada año entre 2020 y 2030 para cumplir el objetivo de no superar una subida de 1,5 grados este siglo.

Para que eso suceda, señala la ONU, las promesas de disminución de emisiones de la comunidad internacional deben ser cinco veces más ambiciosas que las actuales.

El programa medioambiental subraya que 2020 será un año "crucial para la acción climática",