Los murciélagos de la especie Rhinolophus Affinis, muy común en China y el sureste asiático, se han vuelto los principales sospechosos del origen del coronavirus, debido a un análisis comparativo del genoma del virus, hecho en Italia y publicado en el Journal of Medical Virology.

Los Rhinolophus Affini ya eran sospechosos desde el 23 de enero, cuando el Instituto de Virología de Wuhan lanzó el primer identikit genético de coronavirus 2019-nCoV.

"El domingo pasado descargamos los seis genomas de coronavirus contenido en las bases de datos Gisaid y Genbank y buscamos secuencias similares en bases a datos públicos", dijo el coordinador de la investigación, el experto en bioinformática Federico Giorgi, del Departamento de Farmacia y Biotecnología de Universidad de Bologna, informó ANSA.

El análisis también indica que el virus está cambiando muy lentamente porque todos los coronavirus humanos secuenciados hasta ahora "son muchos, similares entre sí, incluso si provienen de diferentes regiones de China y del mundo", hasta el punto de superponerse a más de un 99%.

Esto significa, señaló Giorgi, que "el virus no es muy heterogéneo y cambiante" y eso implica que "es posible una terapia farmacológica, que debería funcionar en todos".

No hay idea de como el animal podría haberlo transmitido al hombre. Acaso, por intermedio de otro animal, o por una mordedura directa. Según Giorgi, por el momento "no hay evidencia de un posible invitado en la cadena".

América del Sur

La semana pasada se supo que un ciudadano argentino contrajo coronavirus cuando se encontraba en Japón a bordo del crucero Diamond Princess y está siendo tratado en Japón. Se trata de un adulto mayor que viajaba en un crucero en el que habían subido muchos ciudadanos chinos provenientes de Wuhan, donde se originó el virus y es el epicentro de la epidemia.

Por su parte, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, promulgó el viernes una ley para prepararse ante la posible llegada a Brasil del brote. La disposición establece una serie de medidas tales como el aislamiento de las personas que presenten síntomas o estén infectadas; exámenes médicos y tratamientos obligatorios; exhumaciones, autopsias e incineración de los cadáveres de enfermos de coronavirus; y prohibición de entrada y salida del país.

La norma jurídica también prevé acciones preventivas sobre mercancías, como embargos y restricciones a la importancia, de acuerdo con la Agencia Brasil. De momento, en el gigante suramericano solo se han detectado casos sospechosos. El Gobierno repatrió a los brasileños en Wuhan, la ciudad china donde nació el brote. Según el último boletín del Ministerio de Salud, no hay casos confirmados, pero sí hay nueve bajo investigación en los estados de San Pablo (3), Rio Grande do Sul (3), Minas Gerais, Río de Janeiro y Santa Catarina.