La Anmat autorizó de emergencia la vacuna desarrollada por el laboratorio AstraZeneca en conjunto con la Universidad de Oxford ya que tiene un "aceptable balance beneficio-riesgo". La misma fue aprobada hoy en su país de origen, el Reino Unido.

Argentina fue el país elegido por la empresa fabricante para producir el principio activo del fármaco con el objetivo de abastecer a casi toda América Latina (excepto Brasil) con la vacuna, en colaboración con México, que se encargará de fraccionarla y distribuirla.

"El producto mencionado presenta un aceptable balance beneficio-riesgo, permitiendo sustentar el otorgamiento de la inscripción y autorización condicional del producto para la indicación solicitada", indicó el ente administrador en un comunicado.

La autorización de emergencia estará vigente "por el plazo de un año" a partir de hoy, "bajo la condición de venta bajo receta".

Mediante la Disposición 9271/20, Anmat "autorizó la inscripción en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) del producto COVID-19 Vacuna AstraZeneca" bajo el nombre genérico "VACUNA CONTRA COVID19 ChAdOx1-S recombinante", informó el organismo.

Anmat aseguró que "la solicitud de inscripción presentada por el titular del producto se encuadra dentro de lo previsto" dentro de su normativa para el registro de vacunas de interés sanitario en emergencias.

"Se deberá cumplir con el Plan de Gestión de Riesgo (PGR) establecido para el seguimiento estrecho de la seguridad y eficacia del medicamento" y "presentar informes de seguridad periódicos cada seis meses luego de la comercialización efectiva del producto" ante el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME)", agregó.

Ayer comenzó la campaña de vacunación oficial contra el coronavirus en Argentina con la aplicación de las primeras dosis de la vacuna rusa Sputnik V a personal de salud, trabajadores de hospitales y algunos gobernantes. Se espera que pronto, cuando todo esté listo, Argentina comience a producir la vacuna de AstraZeneca, que suministrará tanto a sus propios ciudadanos como a los países de toda la región con un mínimo de 150 millones de dosis.