Científicos y científicas de Argentina lograron identificar la secuencia genética del coronavirus de al menos 388 pacientes en todo el país en distintos laboratorios que conforman el "Consorcio interinstitucional para la Secuenciación del genoma y Estudios genómicos de SARS-CoV2 (Proyecto PAIS)", un espacio creado a partir de la pandemia que permitirá dar respuestas locales ante cada brote de enfermedades emergentes virales.

"El objetivo de este Consorcio es desarrollar habilidades en todas las regiones del país para que en el futuro se pueda responder localmente cuando surja otra enfermedad viral, o bien analizar sus propios brotes", indicó a Télam Mariana Viegas, investigadora del Conicet y coordinadora del Consorcio.

La investigadora explicó que "secuenciar" es "leer" cada una de las letras que codifica la información genética de un virus y que "nos va a decir cómo es el virus estructuralmente y cómo va a funcionar en un organismo". Viegas sostuvo que "a través de pequeños cambios estudiados en un contexto evolutivo, los virólogos podemos agrupar a los virus en linajes y sublinajes".

Más allá del aporte al conocimiento a nivel mundial -todas las secuencias que fue descifrando el Consorcio serán volcadas en la base de datos global de circulación viral GISAID (Global Initiative on Sharing All Influenza Data)-, obtener esta información permite describir qué pasa con el virus a nivel local, si los métodos de diagnóstico que se utilizan son adecuados, si alguna característica se puede asociar a la severidad de la enfermedad o bien trazar cadenas de transmisión en los brotes.

En su estudio más reciente, el Consorcio obtuvo 305 nuevos genomas de SARS-CoV2, 282 provenientes del AMBA (CABA y GBA) y 23 de otras zonas de la Provincia de Buenos Aires, para lo cual se seleccionaron muestras tomadas entre el 28 de marzo y el 12 de junio.

Durante ese período, los investigadores concluyeron que la diversificación tuvo más que ver con "las distintas introducciones del virus" que con la "circulación entre las zonas estudiadas", lo que estaría asociado al aislamiento preventivo. Otro punto que analizaron fue la circulación viral dentro de los barrios populares porteños, y en este aspecto, concluyeron que existió "una gran homogeneidad en las variantes virales" dentro de cada uno, pero diferentes de un barrio a otro.