El bloque del oficialismo porteño de Vamos Juntos (VJ) retiró este jueves del temario de la sesión ordinaria en la Legislatura el convenio entre el Gobierno de la Ciudad con una constructora para levantar una torre en un Área de Protección Histórica ya que no logró recolectar los votos necesarios por la falta de acompañamiento de la UCR.

La decisión fue comunicada por el jefe del bloque de VJ, Diego García Vilas, en el marco de la sesión ordinaria, en la que si se avanzó con el tratamiento de una docena de convenios para levantar edificios en altura en distintos barrios porteños.

Puntualmente, el convenio urbanístico retirado fue firmado por la administración porteña con la empresa Nehuente SRL para la construcción de una torre de 23 pisos en un predio que linda con el monasterio y la iglesia de Santa Catalina, ambos fundados en 1745.

Allí, rige una medida judicial que impide este tipo de obras por el riesgo que representa al patrimonio arqueológico.

Según manifestaron a Télam desde el bloque radical, que cuenta con nueve integrantes, la negativa a acompañar el acuerdo respondió a "la falta de documentación solicitada" respecto de la situación jurídica de los terrenos.

El convenio cambia las normas urbanas vigentes para habilitar la construcción en una altura que no está permitida actualmente, y plantea, a modo de contraprestación, que la empresa constructora construya un espacio público de acceso irrestricto, que deberá tener, al menos un 50% de superficie verde.

La obra proyectada no es nueva, sino que en 2011 existió ya un acuerdo con el Gobierno porteño para avanzar en la construcción de la torre con oficinas comerciales, un hotel de cinco estrellas, viviendas, locales y tres subsuelos para estacionamiento.

Cómo era la obra propuesta

La iniciativa planteaba que en la otra mitad de la manzana que ocupa la iglesia de Santa Catarina, sobre un terreno que hoy es ocupado por un estacionamiento privado y es propiedad de Nehuente, se permitiera en un sector una construcción de altura sobre la avenida Córdoba que podría alcanzar los 20 pisos.

Además, proponía que la porción restante, que da a la calle Viamonte, se transforme en un espacio público verde de acceso irrestricto en lo que sería la contraprestación que ofrece el privado al Gobierno porteño por habilitar la edificación.

"Se propone modificar la normativa urbanística vigente en la mencionada parcela, consolidando una tipología de perímetro libre sobre Avenida Córdoba, con la altura del edificio lindero existente", sostiene el expediente de la obra que no pudo ser aprobada.

Y agrega que también "se persigue fomentar el aumento de espacio público mediante la promoción de áreas de circulación peatonal y la vinculación de los espacios urbanos".