Unos 200 activistas por los derechos de la diversidad sexual cortaron el tránsito y se dieron besos ayer al mediodía frente a los Tribunales porteños para protestar contra el procesamiento por "resistencia a la autoridad" de una joven que viene denunciando ese mismo episodio como una detención arbitraria motivada por la "lesbofobia".

La manifestación autoconvocada por las redes sociales pero apoyada por organizaciones como la Federación LGBTI, Las Rojas y 100% Diversidad tuvo por objetivo también acompañar la apelación que Mariana Gómez -la joven de 24 años en cuestión- y su abogado presentaron ayer ante la Cámara de Apelaciones.

Las jóvenes denuncian la detención arbitraria ocurrida en octubre en Plaza Constitución

La protesta fue creciendo en concurrentes que, en reiteradas ocasiones, llamaron a besarse para las cámaras y terminaron cortando el tránsito durante algo más de una hora sobre Lavalle, entre Cerrito y Libertad. El pasado 2 de octubre Gómez fue detenida en el acceso al Centro de Transbordo de Plaza Constitución tras darse un beso de despedida con su novia, Rocío Girat. Y mientras las jóvenes y las organizaciones de la diversidad aseguran que la aprehensión sobrevino al intentar censurar ese beso, la policía justificó su accionar afirmando que Gómez estaba fumando en un lugar prohibido.

"Estábamos fumando en un lugar sin paredes donde no había carteles y había más gente fumando", contó a Télam Mariana.

La jueza María Fontbona de Pombo a cargo del juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 45, resolvió procesar a Mariana por "resistencia a la autoridad" y "lesiones graves". "Además, de la declaración del propio policía y de los testigos surge que siempre hay gente fumando en ese lugar y que nunca antes o después labró un acta y menos aún realizó una detención", indicóel abogado de Mariana.