Un grupo de bibliotecarios viajó a Colombia en el marco del aniversario de los acuerdos de paz para llevar adelante un trabajo conjunto con referentes de bibliotecas comunitarias ubicadas en antiguas zonas de conflicto armado, como parte de un proyecto bilateral del área de Cooperación Internacional de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip).

A lo largo y ancho de todo el país las más de dos mil asociaciones civiles en red de la Conabip acercan con sus espacios, que sostienen voluntarios y socios, el encuentro con la cultura y la comunidad.

Justamente, el proyecto con Colombia apostó por compartir esa experiencia local e inspirar el desarrollo de un movimiento de bibliotecas comunitarias en ese país latinoamericano, precisamente en un momento histórico en el que están reconstruyendo "el tejido social, roto tras tantos años de conflicto armado", prologa Leandro de Sagastizábal, presidente de Conabip.

Las bibliotecas populares fueron convocadas por Cancillería en el marco del aniversario de la paz

Para acompañar esa recomposición, Conabip, convocada por Cancillería en el aniversario de los acuerdos de paz, propuso generar un diálogo entre bibliotecarios de aquí y de allá, "un proceso de cooperación profundamente democrático, de valoración del conocimiento en el territorio y que supone una gran confianza tanto en los líderes argentinos, como en las potencialidades de las propias comunidades colombianas", explica de Sagastizábal.

Si las bibliotecas, los libros y la lectura son "herramientas de libertad y de transformación social", como define el presidente de Conabip, el proyecto bilateral que desarrollaron fue funcional a un enfoque que coloca a las bibliotecas como espacios de "dinamización de los procesos sociales", argumenta Luciana Rabinovich, responsable de Cooperación Internacional de Conabip.

En noviembre del año pasado, dos miembros de Conabip junto a cuatro bibliotecarios de la Argentina viajaron a tres comunidades colombianas: Popayán, la tercera ciudad más antigua de América Latina y dos en entornos más rurales, Villa Victoria en Puerto Asís, en la entrada del Amazonas, y El Paraíso en el municipio de Algeciras, una zona muy atravesada por el conflicto armado.

En lugares con pocos libros, eran la excusa para revalorizar esos mismos espacios que visitaban

El viaje se llevó adelante en el marco de un proyecto convocado por Cancillería que pasó de ser una simple donación de libros -la hubo: se enviaron unos 300 títulos a cada institución de literatura argentina y latinoamericana principalmente- a un trabajo articulado entre referentes de ambos países que incluyó la visita de referentes colombianos a la Argentina y viceversa.

De Argentina viajaron representantes de bibliotecas populares (de Colonia Caroya, en Córdoba; Delta Paraná y Villa Italia, ambas en Buenos Aires; y de Vaqueros en Salta), quienes participaron de reuniones y brindaron talleres con el objetivo de "trabajar promoción de lectura, promoción de derechos, problemas de inclusión y acceso", explica Rabinovich.

"En muchos casos, en lugares donde había muy pocos libros, la presencia de los libros fue la excusa para difundir y valorizar esos espacios", resume Valeria Chorny, de la Unidad Técnica de Conabip.