Dos casamientos judíos rompieron en la Ciudad de Buenos Aires la cuarentena dispuesta por el Gobierno nacional, mientras que un tercero fue denunciado por los vecinos pero la Policía no pudo constatar que se haya efectuado.

El primero de ellos ocurrió el miércoles de la semana pasada, cuando dos familias judías ortodoxas celebraron un casamiento clandestino, violando las normas de distanciamiento social y la prohibición de realizar reuniones en espacios cerrados.

La fiesta contó con 150 invitados y se realizó en el salón de un edificio ubicado en la intersección de las avenidas Córdoba y Pueyrredón, en el barrio porteño de Balvanera.

La indignación se generó cuando se divulgaron imágenes de la reunión, en las que se puede ver a un número elevado de personas en un espacio pequeño, donde además nadie usaba barbijo ni respetaba la distancia social de dos metros requerida.

En uno de los videos difundidos muestra a los participantes dándose besos y abrazos, según informó la Agencia Judía de Noticias (AJN).

Por este hecho hay ocho personas detenidas, entre los cuales estarían el matrimonio y los padres. Según la denuncia, la fiesta fue organizada por un rabino de la comunidad sefaradí Shuba Israel.

Esta comunidad ya había sido noticia el pasado 1 de abril por el fallecimiento por coronavirus del rabino Yabra y de su padre, mientras que su madre está internada y varios miembros de la familia estarían contagiados.

Tras la difusión de lo ocurrido, diversos rabinos de la comunidad judía argentina expresaron su preocupación y sorpresa, y aseguraron estar analizando los hechos en detalle.

Por su parte, el secretario de Cultura de la Asociación Mutial Israelita Argentina (AMIA) y presidente del Vaad Hakehilot, Eliahu Hamra, expresó su indignación y repudio ante lo ocurrido.

En un mensaje a través de su cuenta de Twitter, Hamra afirmó que "la comunidad judía ortodoxa en Argentina repudia esta acción" y llamó a "seguir con total responsabilidad las medidas e instrucciones de las autoridades sanitarias".

"En virtud de los hechos de público conocimiento, les informo que la comunidad judía ortodoxa en Argentina repudia esta acción llevada a cabo por particulares en lugares privados que no han cumplido con el aislamiento social, preventivo y obligatorio", completa el mensaje del dirigente judío.

Por su parte, el rabino Yosef Feigelstock, referente de Jabad Lubavitch Argentina, envió una carta rechazando lo sucedido: "Recibí información de que hay miembros de nuestra comunidad que participaron de un casamiento con muchos invitados sin guardar la distancia social y sin barbijos ni máscaras de protección".

"Dejo en claro que está prohibido participar en esos casamientos o reuniones, y si una persona ya estuvo en una de esas actividades, debe quedar aislado de nuestra comunidad por lo mínimo por 35 días y debe cumplir la cuarentena en su casa", agregó.

En paralelo, hubo otras dos denuncias de casamientos judíos entre domingo y lunes, según informó la Policía de la Ciudad.

El primero de ellos fue en Avenida Pueyrredón 954, donde vecinos llamaron al 911 y denunciaron que había unas 100 personas.

Al lugar arribó Policía de la Ciudad, pero el personal de seguridad del edificio indicó que no había actividad y los oficiales no pudieron acceder al mismo por no haber orden judicial. Al no poder constatarse el hecho, la Fiscalía actuante no adoptó más medidas.

En tanto, este lunes por la tarde hubo una nueva denuncia de vecinos por algo similar en la calle Ecuador 688, también en los alrededores de Once. Al lugar acudió personal de la comisaría vecinal 3 A y se evitó que accedieran los invitados y otras personas al lugar.

De todas maneras, no se pudo evitar la ceremonia nupcial que se hizo en el Salón de Usos Múltiples (SUM) del edificio, pero la Fiscalía envió personal del cuerpo judicial que junto a los oficiales de la Ciudad notificaron a los responsables y participantes de la boda, según dispuso la Justicia.