La pandemia y la crisis económica de los últimos años pudo más y finalmente los Bomberos Voluntarios de La Matanza se vieron obligados a poner en venta su cuartel central para poder hacer frente a sus deudas.

"Dada la situación económica y financiera de la Institución, la que desde hace varios años es de público conocimiento, nos vemos obligados a vender nuestro querido Cuartel de Ramos Mejía para pagar las deudas millonarias que tenemos con la AFIP y el Sindicato Utedyc, quienes son nuestros mayores acreedores", afirman los bomberos en un comunicado que difundieron en su cuenta de Facebook.

Este cuerpo de bomberos lleva 83 años de servicio ad honorem en el municipio y realiza cerca de 5.000 operaciones al año.

Ahora, se quejan de que el Estado nunca los ayudó, a pesar de que ellos ayudaron a cumplir tareas que el propio Estado también debería realizar. 

"Es triste y muy lamentable esta situación, pero es la única opción que nos queda por encarar dada la falta de atención de las autoridades nacionales, provinciales y municipales, que deberían ocuparse de tomar nota de la importancia del trabajo que brinda el Bombero Voluntario en forma desinteresada a nuestra sociedad", afirma el escrito en ese sentido.

En la actualidad, el cuerpo cuenta con 223 bomberos voluntarios en total en el Cuerpo Activo, entre hombres y mujeres, además de 42 integrantes de reserva y 13 chicos en la Escuela de Cadetes, a los que el futuro les depara incertidumbre.

El inmueble que usan como cuartel desde 1946, de 2000 metros cuadrados y ubicado en Moreno 699, fue puesto en venta este mismo martes al valor de USD2.450.000.

Juan Pablo Stella, presidente de la inmobiliaria JP Stella que gestiona la venta, dice que a pesar del poco tiempo transcurrido ya hubo interesados, aunque todavía ninguna oferta formal.

Además aclara que aceptó vender la propiedad a condición de que sea ad honorem: "No les cobramos honoarios. Nos parece que es lo correcto para colaborar y que los bomberos puedan pagar sus deudas y resolver el problema", explica.

Espera que, más allá de la pandemia y la recesión, el inmueble pueda finalmente ser vendido por las oportunidades de inversión que presenta el mercado inmobiliario y porque se halla en una esquina emblemática de Ramos Mejía, con posibilidad del desarrollo de viviendas.

Según cuenta Stella, la venta del cuartel es para los bomberos voluntarios el "último recurso", tras intentar hacer otras gestiones sin resultados positivos.

Más allá de todo, la institución se muestra optimista: "Hoy estamos unidos y con fuerzas para salir adelante, afrontando este desafío que seguramente será en beneficio de todos los habitantes de La Matanza. No nos tiembla el pulso. Esta situación no es para débiles y estamos dispuestos a poner todo por Bomberos", cierra el comunicado difundido.