Vecinos de la ciudad de Buenos Aires realizaron un cacerolazo en protesta a la decisión del Gobierno de intervenir la empresa Vicentin con la idea de llevar adelante una expropiación. La medida, anunciada este lunes por Alberto Fernández, fue bien recibida por los trabajadores de la cerealera y el gremio de aceiteros, pero es rechazada por algunos vecinos de la ciudad santafesina de Avellaneda, que se presentó con banderas argentinas y carteles para protestar contra el Gobierno nacional.

Esta protesta fue la segunda manifestación consecutiva en las instalaciones de la firma, cuya deuda ronda los USD1.350 millones y fue beneficiada con préstamos del Banco Nación durante el macrismo pese a que ya no pagaba sus deudas. Los vecinos, equipados con cacerolas y bombos, cortaron la esquina de la empresa y, en diálogo con la prensa, aseguraron que hay expectativas respecto de las reuniones que se darán en los próximos días.

El presidente Alberto Fernández mantendrá este jueves a las 18 una reunión cara a cara con Sergio Nardelli, CEO de la agroexportadora Vicentin. El jefe de Estado decidió dejar de lado una visita a La Rioja y mantener ese encuentro con uno de los máximos directivos de la compañía.

La protesta de este miércoles se dio luego de que durante el martes se llevara a cabo una concentración impulsada por el intendente local, presidente del Foro de Intendentes Radicales, Dionisio Scarpin, quien en sus redes sociales realizó una publicación en la que llamaba participar desde los autos, "tomando los recaudos sanitarios correspondientes y manteniendo la distancia social".

Pese a ello, cientos de personas participaron de la manifestación en la calle y rodearon el edificio con una bandera argentina.

Cacerolazo en Buenos Aires hoy

La protesta en la Ciudad fue convocada a través de las redes sociales para repudiar la decisión gubernamental. La invitación a sumarse al "cacerolazo" nacional fue realizada por distintos usuarios.

Además, un grupo de vecinos se congregó en Olivos, en cercanías a la Quinta Presidencial, donde el reclamo comenzó a las 20 en punto.

La convocatoria que se vio en redes sociales hablaba de un "avasallamiento de un Poder sobre otro" que, de esta manera, "debe ser defenestrado desde su inicio". Exijamos que actúe la Justicia, para que el Poder Ejecutivo no se arrogue el derecho de intervenir con un infame DNU, bajo pretexto del presunto interés público”, señalaron a través de la convocatoria.

A pesar de las explicaciones oficiales, que hablan de una situación particular ligada a la situación económica de la compañía y la necesidad de efectuar un "salvataje", los manifestantes mostraban un temor extremo a que este tipo de medidas pueda tomarse con otras empresas: “Hoy es  Vicentin. Mañana puede ser cualquier otro: Molinos, Mercado Libre, IRSA, etc., y todo lo que se les ocurra y tengan en la mira. Nos están revelando sus verdaderas intenciones”, añadieron. “Que la oposición actúe con fuerza y vigor. Caso contrario, que renuncien a sus espacios y dejen actuar a otros”, concluyeron.

En en resto del país, grandes ciudades como Rosario, Córdoba y Santa Fe también mostraron su oposición a la decisión del Gobierno. Las redes sociales sirvieron, otra vez, para graficar hasta dónde se pueden llevar las cosas.