En la pandemia, las redes sociales mostraron su doble filo: por un lado, fueron un canal maravilloso para conectarnos con conocidos y seres queridos, entretenernos y sobrellevar esta crisis; por otro, un tubo por el cual circulan las fake news. 

Desde Ineco, brindaron algunos detalles sobre cómo funciona este mecanismo de desinformación y algunos consejos de prevención. Mencionan un fenómeno citado por los expertos: la repetición de este tipo de información se da a través de un término llamado "Echo chambers" o cámara de resonancia.

"El cerebro no disfruta de las incoherencias, y no solo no las disfruta, sino que hace muchas veces grandes esfuerzos para eludir verlas", afirma María Roca, neuropsicóloga y subdirectora operativa de INECO, y ejemplifica: "si yo tengo un pensamiento de que Buenos Aires es una ciudad limpia, mi mente y mi memoria van a fijar todos los ejemplos que apoyen esa suposición, y voy a eludir toda la información que vaya en contra de su creencia". 

Tal como explica la Dra. Roca, en los seres humanos prima el deseo por acumular razones que fortalezcan nuestras ideas preconcebidas, a veces dejando de lado la verificación del contenido. La especialista de INECO se refiere a este sesgo de la mente humana como sesgo de confirmación y lo define como la tendencia a buscar, interpretar, favorecer y recordar información que confirma nuestras creencias, ignorando la información que las refuta. Este proceso se demuestra cuando, por ejemplo, uno no puede evitar ver al compañero de trabajo que piensa diferente, pero sí puede dejar de seguirlo en Twitter o Instagram. "De esta forma, las redes amplifican el sesgo de confirmación", alude Roca. 

 Pedro Bekinschtein, director de investigación de la Fundación INECO, advierte que todos somos susceptibles a generar recuerdos falsos y mantener información falsa. Sin embargo, los adultos mayores son los más susceptibles a la desinformación. Para prevenirlo recomienda: no repetir la información falsa a menos que sea necesario (por ejemplo, para desmentirla), no compartir información si no se está seguro de que es verdadera, asegurarse de que la información correcta sea la que esté más repetida en la desmentida, educar sobre cómo se genera la información falsa ayuda a prevenir.