La difusión del caso de la actriz Inés Estevez, quien busca que su hija mayor con retraso madurativo leve pueda asistir a un pre-escolar común a pesar de superar la edad legal, volvió a poner de relieve la necesidad de que se contemple la singularidad de cada persona en el proceso educativo, afirmaron hoy especialistas.

"¿Sabían que mi hija de 8 que cumple 9 en marzo, que tiene un retraso madurativo leve sin patología, asiste a un cole recuperador, pero le haría muy bien ir a un preescolar en escuela común este año y el próximo pasar a primer grado, y la ley de Educación no se lo permite por la edad?", twitteó la actriz el 9 de diciembre.

Si bien la traba que encuentra la actriz tiene un carácter legal, su demanda sobre una educación que contemple "la singularidad" es algo en lo que coinciden familias que piden un sistema que contemple la diversidad.

"Hay que dejar de pensar que "toleramos" lo diferente, y comprender que una educación que respete y valore la diversidad va a ser más enriquecedora para todos", interpretó Gabriela Santuccione, del Grupo Artículo 24, colectivo de 150 organizaciones que debe su nombre al artículo de la Convención Internacional de las Personas con Discapacidad.

Para Artículo 24, la "educación inclusiva" implica la posibilidad de que todas las personas puedan compartir el ámbito educativo acorde a su edad y a su capacidad de aprendizaje.