El Ministerio de Ambiente clausuró de manera preventiva y total el zoológico de Luján. El gobierno pidió a la Justicia que investigue denuncias e irregularidades que supuestamente suceden en el establecimiento.

El procedimiento se cumplió en medio de incidentes protagonizados por empleados del lugar, que llegaron a apedrear la camioneta de un antiguo compañero, al cual le adjudicaron haber realizado falsas denuncias contra el funcionamiento del lugar.

"La decisión de la cartera ambiental nacional fue tomada en base a las numerosas denuncias recibidas a lo largo de los años en relación al maltrato animal por parte del establecimiento, a las constantes negativas a responder a las intimaciones previas para presentar un plan de reconversión y por las irregularidades detectadas en las sucesivas inspecciones de los agentes de Control y Monitoreo", indicó un comunicado oficial.

El operativo fue encabezado por el viceministro de Medio Ambiente de la Nación, Sergio Federovisky, quien aseguró que "las autoridades del zoo incurren en incumplimientos desafiantes" de las normas en cuanto al trato con los animales. El funcionario sostuvo que la idea es que el zoo se reconvierta en un ecoparque.

El zoo de Luján, conocido por posibilitar el contacto del público con animales, muchos de ellos considerados peligrosos, permanecía cerrado por la pandemia.