La construcción de un nuevo centro de trasbordo de colectivos en Liniers, que beneficiará a unas 120.000 personas que a diario viajan en las 16 líneas de colectivos que circulan por la avenida Rivadavia, entre General Paz y Lisandro de Latorre, comenzarán en mayo, confirmaron autoridades porteñas.

Será el octavo centro de trasbordo que se hace en la ciudad de Buenos Aires, por los que ya pasan 1,6 millones de usuarios, y estará situado en una de las áreas de mayor movimiento: cada hora pasan 170 servicios de líneas de colectivos.

La iniciativa apunta a agilizar y hacer más seguro el trasbordo de miles de pasajeros que conectan el colectivo con la estación Liniers del tren Sarmiento, situada junto a las futuras paradas.

A diferencia de otros centros de trasbordo, como el de Flores o Plaza Italia, el de Liniers no tendrá paradas en andenes en el centro de la avenida sino que los nuevos refugios, más iluminados y con mejor señalización, se colocarán en las actuales veredas.

Para ello, se ensancharán las aceras de los 600 metros que ocupará el centro, donde las personas que esperan el colectivo no tendrán que bajar a la calle para subirse y los peatones dispondrán de más espacio para caminar.

"Al despejar las veredas de las paradas de colectivo se generan espacios más amplios y seguros para la circulación peatonal", informó la cartera porteña en un comunicado.

En total habrá doce paradores, seis por sentido, que facilitarán tanto la conexión con el ferrocarril Sarmiento como con el metrobus de la avenida Juan B. Justo.

Las obras forman parte del proyecto de recuperación de Liniers, que tuvo un fuerte impulso la semana pasada cuando se desalojaron a unos 500 vendedores que a diario ocupaban el espacio público para ofrecer mercadería de todo tipo.

La ubicación definitiva de las paradas está por ahora en proceso de diseño, pero la idea es reorganizarlas en base al volumen de ascensos y descensos de pasajeros y a la frecuencia de llegada de los servicios de colectivos.

Para dar mayor fluidez a la avenida Rivadavia y prevenir accidentes, el tránsito particular y el del transporte público estará separado de modo similar al de la avenida Córdoba, donde taxis y colectivos tienen reservado los dos carriles de la derecha.

El reordenamiento facilitará el desplazamiento de ambulancias, móviles de la policía, de los bomberos y otros servicios de emergencia y hará más fluida tanto la salida vehicular a la provincia como la entrada a Capital.

También se mejorarán los cruces peatonales al acortar los tramos con apoyos intermedios, de modo de hacerlos más seguros, accesibles y cómodos.