Computadoras propias, medidas de higiene, aire libre. Espacios cómodos y coloridos, con aire acondicionado y buena conectividad, pero también con la oportunidad de compartir más y aprender jugando: así se imaginan la escuela del futuro chicos y chicas de entre 8 y 12 años que participaron de la última edición del ciclo Pequeños Emprendedores, que los invitó a pensar cómo serán las clases tanto en las aulas, los recreos y las casas tras la experiencia de la pandemia.

Por el coronavirus, las clases se trasladaron a las casas, lo que implicó todo un desafío para estudiantes y docentes, tanto por la lejanía como por las complicaciones que pueden surgir cuando no se cuenta con la tecnología necesaria o no hay conexión a internet en los hogares. A partir de esta situación, el evento virtual "La escuela del futuro", organizado por la ONG Emprear, invitó a 300 niños y niñas de 20 escuelas de todo el país y una de Paraguay analizar desde el pensamiento de un emprendedor e innovador qué esperan de la educación del mañana.

"Muchas ganas de volver a la escuela, extrañan a los amigos y las seños. Conciencia sobre la situación actual y el
uso de elementos de higiene. Solidaridad y empatía por aquellos niñ@s sin los recursos necesarios. Ganas de elegir más: qué, cuándo y dónde estudiar y jugar. Espacios más alegres y cómodos: música y colores en la escuela, silencio y buena conectividad en casa", esas fueron las principales reflexiones que estuvieron presentes en casi todas las propuestas de los chicos, de acuerdo a un informe de Emprear.

La actividad fue la primera con modalidad virtual del ciclo Pequeños Emprendedores por la plataforma Zoom. Implicó un trabajo en equipo abierto y colaborativo, e incluyó no sólo a los chicos sino también a 60 docentes y coordinadores con los cuales pudieron plantear problemáticas y buscar soluciones creativas en la integración de la escuela y el hogar desde la innovación.

¿Cómo será la vuelta al aula, según los chicos?

La mayoría de los niños y niñas manifestaron sus ganas de volver al aula, pero "concuerdan que la modalidad del futuro será semipresencial", y remarcaron la necesidad de que haya "buena conectividad y aire acondicionado en las escuelas", con computadoras que reemplacen la necesidad de usar cuadernos y papeles, "facilitando la conectividad con los alumnos que estén desde casa".

Con un enfoque en estar más cómodos y tener espacios más alegres, quieren "poder elegir más, tanto materias como uniforme", así como una "actualización de contenidos y más materias auxiliares" y "que las aulas sean por materias y no por grados".

En las aulas del futuro, cada alumno con su computadora/tablet, muchos colores (de hecho, fue la idea más mencionada), una organización de las mesas en semicírculo, clases al aire libre, espacios de descanso con almohadones, sillones y televisión, sala de lectura y juegos, y una enfermería en la escuela.

Para los chicos, la vuelta al aula deberá ser en grupos y por turnos, mientras que los que estén enfermos deberán asistir a clases desde casa. También tiene que haber conectividad entre el aula y la casa para poder transmitir la clase, pizarrón inteligente.

En la actividad propusieron escribir menos y en su lugar tener más excursiones y más tiempo en el laboratorio, exámenes por computadora e interactivos, de modo que "se pueda pasar de nivel como en un juego". Además, plantearon la necesidad de “aprender como vive un adulto promedio: manejar, pagar impuestos" y más.

“Cuanto más a gusto nos sentimos en un lugar mejor es nuestro rendimiento”, manifestaron los chicos, y también remarcaron que "es muy lindo estudiar desde casa con la familia pero tenemos ganas de volver a la escuela” ya que se les hace más difícil entender de forma remota. Lo que más extrañan son los compañeros y tener a la "seño" cerca para hacerle preguntas, y resaltan que con la modalidad virtual tienen que esperar mucho tiempo para hacer
consultas si no entendieron y que a veces no saben por dónde comunicarse.

Con respecto al espacio y los recursos, los principales problemas expresados fueron el ruido, la conectividad y el acceso a un dispositivo propio, por lo que sus propuestas incluyeron una "habitación o cabinas del silencio con buena conectividad" y "tener un espacio especial para estudiar con un escritorio y una computadora propia". Además, la maestra transmitiría la clase a aquellos que estén en su casa o las grabaría para que la vean luego.

Para los recreos, "todos concuerdan en el uso de los kits de higiene y en la sectorización y salida al recreo por grupos para prevenir el aglomeramiento", indicó Emprear. Pero también manifestaron un fuerte deseo de "aprender jugando y llevar materias al recreo".

Así, en la modalidad presencial sugieren que haya talleres y/o actividades para hacer durante el recreo, algunos desean incorporar materias al recreo para “aprender y divertirse”, y les gustarían recreos más largos para poder compartir con los amigos, descansar y disfrutar del aire fresco. En el formato virtual, plantearon recreos de 5 min entre los distintos temas de la clase y menos tiempo libre entre clase y clase.

La actividad, realizada el pasado 31 de octubre, consistió en la conexión de los 300 chicos y sus 60 coordinadores de forma simultánea durante cuatro horas para trabajar en 50 equipos entre alumnos de diferentes provincias, que pensaron ideas en forma de brainstorming y luego compartieron sus conclusiones en videos.

También implicó toda una preparación previa de varias semanas que, a falta del aula como espacio de reunión, ayudó a acercar a los estudiantes y a poder implementar formatos distintos y mucho más lúdicos de aprendizaje y pensamiento. Incluso, algunas escuelas incorporaron la modalidad a sus programas educativos, contó a BAE Negocios Diego Gallo, Director de desarrollo de fondos de Emprear. En el contexto de pandemia, sirvió como motor para salir de la rutina y a compartir mucho más entre ellos, sostuvo.

Este proceso previo implicó la selección de colegios innovadores, sus coordinadores y alumnos referentes y su respectiva preparación de los chicos para desarrollar sus propias ideas en el evento.

Emprear es una organización sin fines de lucro que promueve el desarrollo de emprendedores de alto impacto y agentes de cambio desde su fase más temprana. Detecta, entrena y acompaña para potenciar su capacidad a través de programas de formación, vinculación tecnológica y gestión de oportunidades para que logren construir organizaciones más innovadoras. "La creación de nuevas empresas y el fortalecimiento de las ya existentes son el vehículo ideal para llevar la innovación tecnológica, económica y social que necesita la Argentina", sostiene la ONG.