L a detención y registro a personas lesbianas, gays, bisexuales y trans por parte de las fuerzas de seguridad deberá respetar los lineamientos de un protocolo especial elaborado por el Ministerio de Seguridad, en donde los cacheos deberán ser realizados por personal femenino, quienes deberán consultarles antes el nombre y el género autopercibido.

Las medidas publicadas ayer en el Boletín Oficial despertaron algunas críticas de las comunidades homosexuales, que cuestionaron que no se los convocó para elaborar el protocolo. Se trata del ‘Protocolo general de actuación de registros personales y detención para personas pertenecientes al colectivo LGBT’, de ‘aplicación obligatoria para todo el personal perteneciente a las fuerzas policiales y de seguridad federales’, según la resolución 1149/2017 publicada en el Boletín Oficial.

El texto del protocolo dispone que el registro a una persona LGBT ‘deberá ser realizado por personal femenino, quien actuará de conformidad con el modelo de uso racional de la fuerza, de manera tal que se asegure la efectividad de la acción’.

Indica además que en todos los casos ‘la prevención, el registro o la detención se realizarán resguardando la integridad física, respetando los derechos personalísimos, la identidad de género y la dignidad de la persona’.

La normativa establece que ‘la persona detenida será alojada según el género autopercibido, en una celda separada si entiende que existe un riesgo potencial para su integridad, dignidad u otros derechos o si, al momento de informar su género, no se identifica con ninguno del binomio masculino/ femenino’. Además, determina que cuando ‘necesiten utilizar instalaciones diferenciadas por sexo en las dependencias (como por ejemplo sanitarios), serán consultadas sobre si desean hacer uso de las instalaciones femeninas o masculinas’.

La Federación Argentina LGBT expresó su “profunda preocupación” por la oficialización del nuevo protocolo. Advirtió en un comunicado que si las fuerzas de seguridad respetaran las leyes vigentes “no tendría razón de existir este Protocolo” y lamentó que el documento oficial no haya sido consensuado con las organizaciones de la diversidad sexual.

“Desde las más de 100 organizaciones que integramos la Federación Argentina LGBT en todo el país, manifestamos nuestra profunda preocupación por el Protocolo Específico de Seguridad para la Diversidad Sexual que fue publicado en el Boletín Oficial”, sostuvo.

“No queremos protocolos discriminatorios y/o que violen el reconocimiento de nuestras identidades, ni las leyes nacionales que hemos logrado como sociedad en todos estos años”, subrayó.

En tanto, consultado por Télam el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti aseguró que “es muy importante que se hayan ocupado de un tema tan sensible a nuestra comunidad, más con los últimos casos (de violencia policial) de difusión pública”. Sin embargo, consideró que así como “tiene artículos que están bien, es muy equívoca en otros”, lo que se habría evitado si hubieran “convocado a las organizaciones a participar en la redacción”.

Por su parte la presidenta de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros, Marcela Romero, opinó que si bien es “positivo” que se elabore un protocolo de este tipo, su redacción implica un reconocimiento que de “la actual policía y las fuerzas de seguridad violan nuestros derechos y cometen abusos”. Además, cuestionó que “nunca nos preguntaron ni convocaron, siendo que lo más importante es la experiencia de la población que es vulnerada todos los días”.