El gran problema sanitario con epicentro en China que, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya es un problema mundial, tiene muchas aristas. En estas líneas nos referiremos con exclusividad al impacto económico real y potencial en la medida que se prolongue esta situación tan inesperada. Puesto en contexto, digamos que a principios de enero, los responsables políticos de la provincia de Hubei declararon que el PBI provincial crecería un 7,5% en 2020, y menos de dos semanas después, tuvieron que poner a sus 60 millones de habitantes en cuarentena, modificando sus prioridades rápidamente: detener el avance del coronavirus. Pero este suceso tan imprevisto como impactante, no tuvo origen en cualquier lugar del planeta sino que lo hizo en la economía más grande en términos de PPP, que es el principal exportador, uno de los principales importadores y gran inversor global. Claramente, esto tiene y tendrá consecuencias globales.

El brote de coronavirus comenzó en la ciudad de Wuhan (capital de Hubei), y ocasionó que los analistas redujesen los pronósticos de crecimiento en todos los ámbitos, lo que subraya el papel dominante del país en la economía global. Pero no solamente lo que pasa en China importa por su tamaño, sino también porque las transformaciones en la forma de hacer las cosas y la mutua dependencia entre las empresas globales, que gestionan la producción en el marco de Cadenas Globales de Valor (CGV), promueve la visión del "efecto mariposa" por lo que una acción en un determinado lugar puede tener efectos amplificados muy lejos de allí. Un bloqueo en la provincia y el cierre de una semana adicional en provincias que representan más de 2/3 del PBI del país, están interrumpiendo severamente la cadena de abastecimiento global.

Un guiño a los socios

El contexto macroeconómico de este feroz episodio sanitario, tampoco es una cuestión menor. Hay un aire de "tormenta perfecta", pues en el medio de las disputas con EE.UU. por espacios de hegemonía en sectores de alta tecnología, cuya parte visible es la "guerra comercial" que se traduce desde hace veinte meses en subas arancelarias recíprocas y prohibiciones, trabando el flujo comercial y el normal abastecimiento de las transnacionales dentro de las CGV, aparece también un menor ritmo en el crecimiento chino que año tras año se consolida más lejos de las tasas de dos dígitos, con menores reservas en divisas y dudosos manejos financieros que el mainstream occidental observa con lupa. Aquí es que se produce el brote del "coronavirus".

El país explica entre el 30% y el 40% de la exportación textil

Como desde hace unos años la dinámica de la economía china permite mantener en números positivos el crecimiento mundial (en 2003, China explicó el 4% del PBI mundial y en 2019, el 16%) es evidente que una alteración en su ritmo de crecimiento y su eventual menor comercio y dinámica de inversiones ("in" y "out"), van a tener consecuencias mundiales que se añaden a las que ya se padecen en virtud de la severa disputa que China tiene con EE.UU. mencionada. Poniendo en contexto el problema económico, recordemos que China ha decidido, hace unos dos Planes Quinquenales a esta parte, hacer de la variable "consumo" una herramienta más efectiva para dinamizar la demanda agregada, de manera que pueda reemplazar la tracción que históricamente llevan a cabo la Inversión y las Exportaciones, los mascarones de proa del proyecto de desarrollo. En un mundo con cambios rampantes, y con una economía como la china que crece y se desarrolla pero que también exige en la medida que el bienestar se hace más homogéneo para alcanzar la mayor parte de la población. Esa decisión también obedeció a la necesidad de reducir la velocidad de las exportaciones para no afectar más a sus socios comerciales, y también la de reducir la sobreinversión en varios sectores. Este es el contexto macro de la aparición del conoronavirus. El contexto temporal es más sobrecogedor: al inicio del año nuevo chino (lunar).

¿Y qué sucede cuando combinamos el contexto macro y la situación internacional, por un lado, con la aparición de un virus de rápida propagación en la economía más dinámica del mundo? Bueno, los análisis consultados coinciden en que en principio se afecta la economía de China porque se reduce la actividad debido a la inmediata cancelación del transporte doméstico, sumado a la cancelación de los festejos del Año Nuevo Lunar (se preveían 350 millones de viajes dentro del territorio nacional); toda esa menor actividad trae menos dinámica y por lo tanto el consumo interno caerá medido con el año anterior. En todo caso caerá fuerte su tasa de crecimiento, y todo impactará fuerte sobre el resultado del primer trimestre de 2020. No puede haber un orden para describir la situación, así que presentaremos los sectores más afectados por orden de evidencia.

El transporte local se detiene. El intento por evitar el desplazamiento de las personas provocó que se pusiesen en cuarentena ciudades enteras, de lo que no hay antecedentes. Adentro de las ciudades, las actividades fueron canceladas y la gente es compelida a permanecer en sus domicilios.

No te casas ni te muevas

Según el SCMP, autoridades de Zhejiang -vecina de Shanghai-, cerraron lugares públicos "no esenciales", prohibieron funerales y casamientos, limitaron el número de veces que las personas pueden salir de sus hogares, "a veces encerrándolas", enfatiza. En otras ciudades (Hangzhou, Ningbo y Taizhou), que tienen una población que suma más de 30 millones, a cada hogar se le expide un "pasaporte", generalmente un papel que lleva el nombre, la dirección de su casa y un sello oficial. Solo una persona por hogar puede abandonar su hogar cada dos días.

En Foxconn, en el centro de China, se ensamblan todos los iPhones que vende Apple en el mundo

Por otra parte, más de dos docenas de aerolíneas han suspendido o reducido sus vuelos a China, y los vuelos domésticos operados por transportistas locales han sido cancelados, en especial a las provincias más afectadas. Las empresas aéreas ya muestran el impacto de sus menores ingresos: las acciones de las tres aerolíneas más grandes de China, Air China, China Eastern Airlines y China Southern Airlines, han caído en más del 20% desde que se produjo el primer fallecimiento por el coronavirus, el 9 de enero. United y American Airlines anunciaron el miércoles 5 sus planes para suspender temporalmente los vuelos a Hong Kong, lo que se produce cuando cuando la ciudad lucha con su propio brote, con 18 personas que dieron positivo por la enfermedad, incluida una que murió.

Genéricamente, de todas las industrias, quizás ninguna se verá tan afectada como la vinculada con los viajes. Citigroup informa que la ocupación hotelera cayó un 45% interanual. Por ese mismo carril se comprenderá que la industria del turismo debería prepararse para una fuerte caída de la demanda, a medida que los gobiernos imponen prohibiciones de viaje a los visitantes chinos para detener la propagación de la enfermedad. Entonces tenemos por un lado a los chinos que dejan de viajar dentro de China, a los turistas que dejan de ir a China, los turistas chinos que dejan de salir del país, y a la industria padeciendo por el cimbronazo.

Esos impedimentos tienen correlato directo con los servicios educativos. Según estimaciones de Standard & Poors, algunas universidades australianas pueden perder alrededor de USD 2.000 millones solo por los viajes e inscripciones que no se realizarán. Los ciudadanos no australianos o residentes permanentes que han estado en China desde el 01/02, no pueden ingresar a Australia (nótese que el brote se produjo entre los años académicos de Australia, y muchos de los aproximadamente 165.000 estudiantes universitarios chinos del país habían regresado a su China natal para el Año Nuevo Lunar), y esos estudiantes son un flujo de ingresos vital para esas universidades.

Con la cuarentena se retrasa el reinicio de la actividad

La suspensión de las actividades continuará con eventuales cierres de fábricas, especialmente aquellas más pequeñas y de menores capacidades para sostener una empresa con demanda nula, para el caso de las locales. Las empresas extranjeras con presencia en China están suspendiendo los viajes de sus empleados a China y algunas están cerrando sus establecimientos al tiempo que siguen las recomendaciones de la OMS. The Economist recuerda que Wuhan es un centro de fabricación, un nodo en las CGV, especialmente para automóviles (Nissan, Honda y General Motors tienen plantas allí), y por eso clasifica en el lugar 13 de entre 2.000 ciudades chinas por su papel en las cadenas de abastecimiento, indica Bloomberg. Se aprecia mejor en un caso clásico: en China se ensamblan todos los iPhones que Apple vende en el mundo, y eso se hace en Foxconn, en el centro de China. Sus trabajadores serán puestos en cuarentena por hasta dos semanas, dijo la compañía. Su red de fábricas en China reanudará sus operaciones esta semana, después del feriado "extendido" (por el brote) del Año Nuevo Lunar. Según Bloomberg, Foxconn ahora proyecta un aumento de ventas del 1% al 3% en 2020, por debajo del pronóstico de enero del 3% al 5%. Esta empresa es el mayor empleador del sector privado de China, con más de un millón de personas trabajando en unas 30 fábricas e instalaciones de investigación, incluyendo uno en Wuhan. Hay una fuerte sensación de que se está manipulando uno de los naipes que están abajo, sosteniendo el castillo.

Observando más de cerca las CGV, Standard Chartered sostuvo que "Taiwán, Singapur, Tailandia y Hong Kong pueden experimentar el mayor efecto secundario de la recesión esperada a corto plazo de China". Como China explica aproximadamente el 30/40% de las exportaciones mundiales de textiles y calzado, y el 20% de las exportaciones mundiales de maquinaria y equipos eléctricos, el papel de China en la cadena es especialmente crítico. La consultora DBS informó que China importa principalmente productos intermedios de Corea, Japón y Taiwán y que el principal destino del país para productos intermedios fueron Corea, Japón, India y Vietnam. "Taiwán, Corea del Sur y Vietnam serían los más afectados, ya sea en forma de un retraso en la producción aguas abajo o una escasez de insumos de materias primas aguas arriba", señalaron. Simon MacAdam, de Capital Economics, señaló que lo "más preocupante es la dependencia generalizada de los fabricantes de productos electrónicos. El sector automotor en América del Norte también tiene eslabones de la cadena de suministro relativamente grandes con China, (). Están a solo unas semanas de cerrar plantas debido a la disminución del abastecimiento de piezas", dijo.

* Magister- Director de Estudios en China Contemporánea- UNLa

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