Como pocas veces antes en relación a la magnitud y alcance, las siglas que definen a un mundo VICA (Volátil, Incierto, Complejo, Ambiguo) aplican de manera concreta a la pandemia causada por el COVID-19.

Veamos cómo: este Virus que nos iguala más que nunca, provoca gran Incertidumbre por ser nuevo y desconocido, genera cambios de conductas, hábitos e interacciones por la Complejidad de la situación y produce Ansiedad y Angustia, redefiniendo así el concepto VICA, sumándole un nuevo desafío a sortear.

Para poder lograrlo, ganarán un espacio protagónico las capacidades instaladas y parcialmente aplicadas como la agilidad para responder, la colaboración para pensar colectivamente en nuevas estrategias y modelos, la experimentación para elaborar prototipos y testearlos -como lo está intentando la medicina-, y la resiliencia para transitar este momento inédito.

El COVID-19 no se parece a ningún otro virus conocido y tampoco a ninguna otra crisis por la que hayamos transitado. Los abordajes tradicionales para dar respuesta no serían lo suficientemente eficaces. Como auto líderes responsables necesitamos actuar ahora y hacerlo fuertemente. Si hay una certeza que nos consta a todos es que la única opción no admisible es no hacer nada.

Estar delante de la curva

Ya no cabe duda de que, independientemente de la velocidad y seriedad de la expansión de la pandemia, toda la actividad económica se verá afectada y se manifestará en disrupciones importantes y noveles. Si de algo podemos estar seguros, es de que habrá un final para esta pandemia, aunque el rebote no será inmediato: los efectos económicos y el cambio de hábitos perdurarán por un tiempo más prolongado que el que desearíamos. Hay que estar delante de la curva, como decía el Guasón en el Caballero de la Noche. ¿Cómo lograrlo?

Sabemos que los consumidores y clientes modificarán algunos hábitos de manera permanente, acelerando tendencias previamente instaladas como la virtualidad. Cada uno de nosotros, como responsables de nuestro bienestar presente y futuro, debemos pensar y planificar acciones posibles, muchas de las cuales eran improbables e impensadas hasta hace poco.

Tres escenarios posibles

Veamos los tres escenarios posibles y acciones que podemos implementar para abordarlos:

  • Escenario 1. Disrupción manejable. Los ingresos se reducen levemente. Los cambios de hábitos de los consumidores son evidentes.
  • Escenario 2. Disrupciones operacionales incontrolables. Fuerte decrecimiento de los márgenes. Los efectos se propagan por un tiempo prolongado.
  • Escenario 3. Viabilidad futura cuestionable. Riesgo de continuidad alto o muy alto.

Acciones que nos pondrán a prueba como líderes emprendedores en una empresa en la que no debemos fallar:

  1. La conciencia social es clave. Nuestro cuidado personal y de todos aquellos que nos rodean. Tomar el control es fundamental.
  2. Ser consciente de la severidad de la situación macro y sus efectos financieros. Defendernos, estabilizarnos y planificar.
  3. La conservación de la liquidez sin que esto implique un parate absoluto. El lema debe ser "reconfiguramos en lugar de solo posponer o cambiar".
  4. En organizaciones de todo tipo, establecer un equipo multidisciplinario dedicado a crear y diseñar respuestas ante las necesidades que impone el contexto.
  5. Como es de esperar que la actualización de la situación se produzca diariamente, tenemos que priorizar la agilidad y la informalidad sobre los procedimientos establecidos, especialmente aquellos que se presentan como rígidos. Dinamizar todo lo que se pueda. ¡Que fluya!
  6. Diseñar escenarios posibles para poder hacer frente al declive de ingresos y disrupciones operativas. Son tiempos de colectivos colaborativos. "Cambiamos, no paramos".
  7. Convocar a expertos externos presentes en las redes, para que sus consejos y perspectivas nos ayuden a manejar y gestionar la situación, dada la multiplicidad y novedad de coyuntura.

Entre todos, enfrentando nuestros miedos y superando creencias limitantes, como la mente candado (abrirnos a nuevos modelos y formas emergentes), podremos construir una nueva realidad, capitalizando los aprendizajes que nos inculque esta crisis.

* Consultor de Whalecom