La reunión en Casa Rosada entre los equipos de Nación, Ciudad de Buenos Aires y la Provincia marcó los primeros indicios de cómo será la nueva extensión del aislamiento preventivo por coronavirus en el país: en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una apertura con restricciones, el número R0 porteño y la situación de los barrios populares, las variables que definen su extensión. 

Con el eje en la "oxigenación" no sólo de la economía, que ya mostró sus números en rojo por el impacto de la paralización de los sectores, sino también de las actividades recreativas en donde se analiza poder reanudar el permiso de circulación para salidas de hasta 500 metros, las autoridades siguen con atención el incremento de la curva de transmisión. 

Tras el 7 de junio, el aislamiento obligatorio se extendería hasta el 21 del mismo mes, en tanto los operativos de refuerzo por contener la circulación del virus se incrementarán en los barrios populares. 

El AMBA centraliza el 90% de los nuevos casos diarios de coronavirus en el país, y los tests positivos acumulados en los partidos linderos a la Ciudad ya superan los más de 100. La Matanza es el distrito con mayor cantidad de casos, y con el arribo del operativo Detectar desde hace 15 días, suma un total de 722 personas con Covid-19.

"Pienso que hay que retroceder de fase. Hay que frenar e ir a lo esencial para achatar la curva en el AMBA", indicó el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak este lunes de cara a lo que sería el encuentro de anoche. 

Eduardo De Pedro, Ginés González García, Felipe Miguel y Santiago Cafiero en la reunión de este lunes en Casa Rosada

El riesgo que sucumbe al gobernador Axel Kicillof de cara al nuevo paso frente a la pandemia es la capacidad del sistema sanitario bonaerense. El ministro de Salud de la Provincia, Daniel Gollán afirmó que “por ahora está bien”, con “una reserva importante de camas sin utilizar”, y precisó que "la tasa de ocupación de las camas generales es muy baja, mientras que las de terapia intensiva son cercanas al 40%”. 

"Si suben los casos, quiere decir que hay mayores contagios. La regla simple es que, cuanto mayor es la cantidad de contagios, más deben ser las restricciones. Es lo que funcionó en todo el planeta, pero todavía no hicimos la evaluación fina", sentenció el gobernador al ser consultado sobre la posibilidad de retrotraer a la fase dos del aislamiento. 

Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires acumula 8.480 y los barrios populares concentran el 47% de los reportes positivos. El endurecimiento en los controles inaugurados hace una semana con la habilitación única de circulación para los trabajadores actividades esenciales buscará disminuir la tasa de incidendencia que parte del territorio porteño hacia la Provincia, y que ya impactó en un incremento semanal de seis veces más, de 700 a 4.500 en toda el área metropolitana. 

“El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, hablaba de una etapa de duración del aislamiento para la Ciudad de acá a entre seis y diez semanas; es lo que muestran las proyecciones con las que estamos trabajando. Nos sirven muchísimo para poder dimensionar el refuerzo que hicimos al sistema de salud”, anticipó el jefe de Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel

Desde la jefatura de Gobierno no dejan de ver el factor R0, uno de los pocos indicadores que permite proyectar una posible flexibilización. 

El R0 es el número promedio de personas que contraerán la enfermedad de una sola persona infectada, en una población que nunca antes había visto la cepa. Hoy ese número en medio de la cuarentena porteña oscila entre 1.3 y 1.4.

En tanto, en el interior del país el impacto de la pandemia muestra una realidad distinta a la del AMBA. Con excepción de Chaco, que acumula 890, el resto de las provincias muestran leves repuntes que no superan los tres nuevos casos diarios promedio, y su capacidad de respuesta es más holgada. 

La Ciudad de Córdoba, que hace tres semanas se vio forzada a retroceder a la fase 1 de la cuarentena por 5 casos en tan sólo 24 horas, este lunes rehabilitó una de las zonas foco de contagio: el hospital italiano. 

El director médico del hospital Italiano, Juan Grass, durante la reapertura tras ser declarado foco de contagio local 

"Esta situación fue cambiando mucho en los últimos días a partir de migraciones internas, con llegadas de personas que portaban el virus y generaron un conglomerado en algunas provincias o departamentos", informó la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, el viernes durante el reporte matutino. 

Este es el otro factor clave que puede alterar un escenario proyectado. De los 17.415 contagios reportados, sólo el 5,6% son importados, mientras que 43,3% son contactos estrechos, 36% por circulación comunitaria.

"Hay que jerarquizar los síntomas aunque sean leves. Muchas de las personas que tienen coronavirus no se sienten mal, con una mínima sintomatología piensan que pueden seguir realizando actividades. Por más leve que sea, aunque no sea un riesgo para nosotros, sí podemos tener un rol clave en la transmisión", precisó la funcionaria de salud.