Amazon, la empresa dirigida por el multimillonario Jeff Bezos, tomó la decisión de postergar el regreso de sus trabajadores a las oficinas hasta el 2022 alertados por el avance de la variante Delta de Covid.

En primera instancia, estaba previsto que los empleados regresaran a sus lugares de trabajo de Seattle, Estados Unidos, el 7 de septiembre de 2021. Sin embargo, las nuevas cepas de coronavirus, especialmente la Delta, forzó a los directivos a tomar la decisión de cambiar la fecha al 3 de enero de 2022.

“A medida que continuamos observando de cerca las condiciones locales relacionadas con el COVID-19, estamos ajustando nuestra guía para los empleados corporativos. Ahora estamos ampliando esta fecha hasta el 3 de enero de 2022”, señaló la jefa de Recursos Humanos de Amazon, Beth Galetti.

Barbijos en Amazon

No es la primera medida que tomaron en torno a esta preocupación. Días atrás informaron que todos los trabajadores de bodegas deberán utilizar obligatoriamente un tapabocas independientemente de su estado de vacunación.

Sin embargo, aquellos que necesariamente realicen tareas presenciales en las oficinas podrán prescindir de ellos siempre y cuando acrediten su vacunación.

Microsoft, Google y Twitter

Otras empresas del mundo de la tecnología tomaron decisiones similares en cuanto a los plazos. Microsoft, por ejemplo, señaló que la reapertura normal de sus centros de trabajo en EEUU no será antes del 4 de octubre, en tanto Google decidió que sería el 19 de ese mes.

Por su parte, Twitter informó que cerraría temporalmente los espacios de trabajo que habían reabierto durante las últimas semanas.

Vacunación

Las distintas empresas de tecnología informaron que requerirán vacunas para sus empleados. Facebook ya anunció que tomará esta medida, al igual que Microsoft.

Sin embargo, en Amazon no les exigirá esto a los empleados que deban regresar a las oficinas, aunque los animan a hacerlo, según dijo el portavoz de la empresa José Negrete.

Covid en Estados Unidos

El crecimiento de los contagios de coronavirus en EEUU disparó las alertas de gobernantes y empresarios, aunque no tanto de los ciudadanos, de los cuales aún queda una gran cantidad sin vacunar por decisión propia.

En el lapso de un mes, el promedio diario de contagios subió exponencialmente, pasando de 19.993 el 6 de julio a 106.723 en el 6 de agosto.

Ante esta situación, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, opinó que el crecimiento de los casos de la cepa Delta es “una tragedia en gran parte prevenible” y reiteró su pedido para que los ciudadanos se vacunen.