Efectivos policiales detuvieron este viernes un micro que provenia de la provincia de Mendoza en el que viajaban ciudadanos italianos, españoles, alemanes y eslovenos, que eran trasladados a la Capital Federal en medio del aislamientos social, preventivo y obligatorio y no contaba con un permiso para circular. Lo mismo ocurrió el jueves con un colectivo que llegó a la Ciudad desde Jujuy y, aunque contaba con una autorización de la CNRT, organizaciones de Derechos Humanos aseguran que los pasajeros fueron subidos al micro de forma compulsiva por el gobierno provincial, que lo desmiente. Hay otros transportes en la misma situación, algunos autorizados por el gobierno.

Entre los micros autorizados a circular se encuentran al menos ocho unidades que participan de un operativo de repatriación de la Embajada de Francia en la Argentina, con la intención de trasladar a cuatrocientos turistas europeos que recorren ocho puntos distintos del país hacia Buenos Aires, para que puedan abordar vuelos hacia sus respectivas naciones, en medio de la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus.

El micro detenido hoy, sin embargo, parece no contar con ningún permiso para circular ni ser parte de operativo alguno.

Esta mañana, las fuerzas detuvieron una unidad en el peaje de Parque Avellaneda, donde los conductores explicaron que se dirigían a un hotel en la Ciudad de Buenos Aires. Para poder llegar hasta tal punto, el micro atravesó cuatro provincias y, aparentemente, recién al llegar a la Ciudad de Buenos Aires les pidieron permiso de circulación. 

Los choferes presentaron una autorización del Ministerio de Salud de Mendoza, pero allí no especificaba que pudieran circular libremente. En total viajaban 51 pasajeros, más el par de conductores. 

Los oficiales señalaron que 27 del total de pasajeros son provenientes de Italia, España, Canadá, Portugal, Eslovenia y Alemania. Además, señalaron que dentro de la unidad había menores.

Por su parte, el titular del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) Alberto Crescenti, encabezó el operativo sanitario en el que revisaron a los pasajeros y confirmó: "No tienen fiebre pero hay extranjeros que están circulando que no sabemos a dónde iban. La autoridad de la Ciudad nos dio los datos y el listado de quienes están dentro del micro y ahora van a actuar la Justicia y Migraciones”.

En este mismo contexto, las fuentes policiales pudieron confirmar con los choferes que hay otros micros que están próximos a entrar en la Capital Federal. Pudieron detallar que hay un micro proveniente de Salta que se dirige directamente a Ezeiza, dos que llegan de Ushuaia con pasajeros franceses cuyo viaje fue informado por la Embajada correpondiente al Ministerio de Justicia y Seguridad. 

El jueves detuvieron un micro proveniente de Jujuy 

El jueves 2 de abril se registró la primer infracción de un micro de larga distancia proveniente de la provincia de Jujuy que fue detenido en la Avenida General Paz por la policía. Se trataba de un micro de la empresa Balut que trasladaba 59 pasajeros, la mayoría extranjeros, y dos choferes; entre los pasajeros, una mujer tenía fiebre. 

La detención del micro ocurrió en el ccruce de la General Paz y Zapiola, a metros del Puente Saavedra. En el lugar trabajó el SAME. Asimismo, el titular, Alberto Crescenti, estuvo junto al seccretario de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D'Alessandro. 

Por su parte, el juez federal Julián Ercolini fue quien decidió el destino de las personas que se encontraban en el micro de larga distancia. El total de personas que se encontraban en el vehículo se derivaron a tres hoteles diferentes. 

Las organizaciones Andhes, Caref y el CELS habían denunciado que los pasajeros del micro habían sido subidos al micro de forma compulsiva por el gobierno de Jujuy y presentaron un habeas corpus ante la justicia federal de esa provincia que fue rechazado en primera instancia.

"Estas personas habían ingresado a la Argentina para radicarse aquí o habían llegado hasta La Quiaca para abandonar el país, justo antes de que las fronteras fueran cerradas", sostuvieron esas organizaciones a través de un comunicado.

Sin embargo, el gobernador de Jujuy Gerardo Morales aseguró que todos los pasajeros habían cumplido una cuarentena en distintas ciudades jujeñas: “No estamos echando gente por la borda en el marco de esta crisis, a ninguna persona, provenga de donde provenga, sea del país o de la provincia que sea”, dijo al canal TN, tras lo cual explicó que “los pasajeros de ese colectivo cumplieron cuarentena en La Quiaca, fueron alojados, se los proveyó de alimentos, costeados por el Gobierno provincial y el municipio”.

“Les garantizamos las condiciones sanitarias, no querían estar en Jujuy, no veían las horas de volverse a su país, no veían las horas de volverse a Buenos Aires”, señaló el gobernador.