Le dicen la “enfermedad silenciosa”. Llega con sigilo y tarda en hacerse notar. La Diabetes es un mal en expansión y lograr su diagnóstico a tiempo es uno de los mayores desafíos. Hoy es el Día Mundial de la lucha contra esta afección para conmemorar el aniversario del nacimiento de Frederick Banting, quien, junto con Charles Best, tuvo un papel determinante en el descubrimiento en 1922 de la insulina, hormona que permite tratar a los diabéticos y hacer su vida saludable.

Uno de cada dos personas con diabetes desconoce que la padece, según un informe elaborado por Fundación Cardiológica Argentina (FCA), con el asesoramiento del Dr. Ricardo Rey, Vicepresidente de la entidad. Destacan la importancia de la prevención y arrojan algunas estadísticas para comprender la magnitud de esta enfermedad. Por estimaciones, se calcula que para el año 2040 el número de afectados llegará a 642 millones. El año pasado se produjeron 5 millones de muertes atribuibles a esta enfermedad, lo que corresponde a 1 fallecimiento cada 6 segundos en el mundo.

“Dentro de las causas de muerte entre las personas con Diabetes, se sabe que el 52% es de origen cardiovascular y el 11% se debe a problemas renales. Se conoce que la expectativa de vida se reduce en 6 años entre los diabéticos, y 12 años en los pacientes con Diabetes que además tiene enfermedad cardiovascular”, destacan desde la Fundación Cardiológica.

En América Latina, en el año 2015 se calculaban 29.4 millones de personas diabéticas, cifra que pasará a ser de 48.8 millones para el año 2040. En la Argentina, según los datos aportados por la Encuentra Nacional de Factores de Riesgo del año 2013 la prevalencia de Diabetes pasó del 8.4% en el año 2005 a 9.8% en 2013. Es sabido que existe una asociación entre la Obesidad y la Diabetes tipo 2; en esta misma encuesta se observó que la Obesidad pasó del 14.6% al 20% en los mismos años.

Metas
El tratamiento tiene sus altibajos. Más del 70% de los pacientes presenta dificultades para lograr los objetivos que se propone con el profesional que los atiende, según indica el Dr. Adrián Proietti, especialista en Endocrinología y Nutrición, Director Médico del Centro especializado IDTA.

“Esto se debe a varios factores pero fundamentalmente a dos. Por un lado, desde el punto de vista del tratamiento médico, por lo general es muy poco el tiempo que se dispone para una consulta médica y esto dificulta una mirada integral del tratamiento. Por otro lado, existe un factor sociocultural, debido a que existen muchas presiones externas al paciente que aumentan la resistencia al cambio de hábitos de las personas con diabetes hacia una vida más sana, menos sedentaria y con una alimentación balanceada. Constantemente hay una invasión de alimentos y costumbres que fomentan un alto consumo de productos azucarados y una pulsión hacia el estilo de vida sedentaria”, destaca el profesional.