Con un incremento del 73,3 % de personas con obesidad en un período de 13 años, la Argentina continúa enfrentando este trastorno que representa uno de los factores de riesgo ante la posibilidad de contagio del coronavirus, mientras especialistas piden "un programa transversal y multisectorial para frenar esta otra pandemia".

"Como la obesidad es una enfermedad inflamatoria, todas las células del sistema de defensa están atacando equivocadamente a la grasa en exceso que tiene una persona con obesidad como si fuera un virus, lo que provoca que no queden 'soldados para pelear la guerra' contra el SARS Cov-2, que es el virus que provoca la epidemia del Covid-19", señaló a Télam la médica especialista en nutrición Mónica Katz.

En el marco del Día Mundial de la Obesidad, que se celebra cada 4 de marzo, la especialista, quien pertenece a la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y fue fundadora del Equipo de Trastornos Alimentarios del Hospital Municipal Durand, aseguró que hoy "hay un choque de pandemias".

"Ya veníamos con unos datos impresionantes sobre obesidad, con 7 de cada 10 adultos y 4 de cada 10 chicos con este trastorno y apareció la otra pandemia Covid, que engordó más a la gente", agregó.

Datos de un estudio de la SAN revelaron que seis de cada diez argentinos subieron de peso durante el aislamiento social y aquellos que tenían sobrepeso antes de la pandemia de Covid-19 tuvieron un 42% más de chances de engordar que el resto de las personas.

El azúcar y las bebidas

Las gaseosas, jugos, aguas saborizadas y otras bebidas azucaradas son responsables del 10% de los casos de sobrepeso y del 27% de los casos de obesidad en niños y adolescentes de 0 a 17 años, según una investigación del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS). La entidad remarcó la necesidad de implementar mecanismos que disuadan del consumo de estas bebidas, como el etiquetado nutricional frontal que cuenta con media sanción del Senado.

Según la investigación que difundió hoy esta institución independiente afiliada a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), por el consumo de estas bebidas anualmente en Argentina 774 mil niñas, niños y adolescentes sufren obesidad o sobrepeso.

"Cuando comemos azúcar, o sus derivados, es decir cualquier cosa que termine transformándose en azúcar en sangre si se estimula la salida de la insulina, que es la única hormona que va a originar toda una serie de mecanismos por los cuales se va a terminar sintetizando grasa en nuestro cuerpo", explica Dra. María Alejandra Rodríguez Zía, médica endocrinóloga. Advierte además que muchas veces cuando las empresas alimenticias venden sus productos con la etiqueta: “bajos en grasa” lo que hacen es eliminar la grasa pero añadir azúcar.