Los 8 de mayo de todos los años, se celebra el Día de la Virgen de Luján. Los fieles utilizaron las redes sociales para venerar a la inmaculada, ya que por la pandemia del coronavirus no se puede realizar la conocida caminata. 

Virgen de Luján 

La historia de la Virgen de Luján comienza en el año 1630, cuándo un portugués que poseía una estancia en lo que hoy es la provincia de Santiago del Estero, le pidió a un conocido que le enviara desde Brasil la imagen de la Inmaculada Concepción de María. 

El hombre recibió dos imágenes, y debía elegir una de ellas. Las esculturas debían llegar al Puerto de Buenos Aires, pero sin embargo una de las carretas que llevaba una de las dos vírgenes se detuvo de forma repentina sin motivo aparente en Zelaya, partido de Pilar, Buenos Aires. 

En ese momento, los vecinos de la zona colaboraron para mover el vehículo, pero no pudieron. Al ver que les era imposible mover la carreta, consultaron que llevaba dentro para ver si era muy pesado, y fue en ese momento que se enteraron que se encontraba la estatua de la Virge, que luego quedaría depositada a orillas del Río Lujan.

El lugar elegido 

Los conductores de la carreta imaginaron que no lograban avanzar por la carga. Por este motivo decidieron sacar el peso, pero la carreta no se movía. Al sacar el cajón de la Virgen, la carreta se podía mover sin problema. 

La acción se repitió muchas veces con el mismo resultado: al cargar la imagen de la virgen, la carreta se detenía.

Con el paso del tiempo, se presentó una vecina que se comprometió a mantener su culto sin importar lo que pudiera costarle. Ofreció sus tierras, cinco leguas más lejos, sobre el río Luján.

Pese a la resistencia inicial de los fieles, se aceptó la propuesta y allí es donde se construyó la Basílica que se conoce en todo el país.

La estatuilla original de la Virgen mide 38 centímetros de altura, está realizada en arcilla cocida y es una representación de la Inmaculada Concepción.