Este 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, una fecha que cobra una importancia clave este año ante el crecimiento de los casos en pandemia.

El Convenio 190 de la OIT sobre la Eliminación de la Violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo (2019), –ratificado por Uruguay y Argentina– reconoce el impacto de la violencia doméstica en el ámbito laboral. Por un lado, afirma que puede afectar el empleo, la productividad, la seguridad y la salud; por el otro, sostiene que "los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores y las instituciones del mercado de trabajo pueden contribuir, como parte de otras medidas, a reconocer, afrontar y abordar su impacto".

Un informe de la consultora Grow destaca que las medidas que tomen las instituciones tienen que tener en cuenta hacia dónde se dirige la legislación en materia de protección de los derechos humanos de las mujeres y otras identidades de género. "En este sentido, abordar la violencia doméstica se vuelve fundamental dado que afecta la autonomía física y económica de las mujeres, es decir, tiene un gran impacto no solo en la vida privada, sino en todos los ámbitos en los que estas se desarrollan. Y en este contexto de pandemia, las organizaciones empleadoras son las únicas", comentan.

 Según explican, el reconocimiento institucional de que la violencia de género –en este caso en el ámbito doméstico– no es una problemática privada sino social, permite por un lado acompañar a la persona que está siendo violentada (y facilitarle opciones que la ayuden a salir de esa situación) y por el otro, contribuir a una transformación más profunda entendiendo el rol que las organizaciones empleadoras ocupan en la sociedad.

"La corresponsabilidad implica entender que las distintas instituciones –Estado, organizaciones empleadoras y sindicatos– deben trabajar juntas para prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género; y que su responsabilidad es mucho mayor que las responsabilidades individuales de cada ciudadano y ciudadana. Desarrollar protocolos de atención para situaciones de violencia doméstica es un paso en esa dirección", indican las especialistas.