Este lunes un grupo de personas registraron un panorama inédito para las aguas del Riachuelo: un cardumen de peces y tortugas se apoderaron del río más contaminado del país y volvieron a marcar territorio mientras las actividades aún se encuentran suspendidas. 

La teoría de que el hombre es el animal más peligro para la propia naturaleza parece confirmarse. En el video se puede ver como un centenar de peces se asoman a la orillas del rio a la altura del barrio de La Boca, producto de la baja en la emisión tóxica de las fábricas linderas. 

"Un espectáculo único que hace muchos años no se produce", afirma el autor del registro. De esta forma, el aislamiento obligatorio que dispuso el Gobierno nacional el 19 de marzo y su continua extensión hasta el 26 de abril ha traído buenas noticias para el Riachuelo y su afluencia putrefacta, que se suma a otras manifestaciones de la naturaleza. 

El barrio Santa Barbara de la zona norte del Gran Buenos Aires, también fue testigo del recupero de la fauna en las ciudades. Así un familia de carpinchos se desplazaron por las calles sin reparo o alerta de peligro. Misma situación se registró en Junín de los Andes, en Neuquén, con un ciervo paseando en medio de la noche. 

 
En otras partes del mundo también se reportaron imágenes similares. En España las cabras, jabalíes, pavos salvajes y hasta un oso pardo fueron protagonistas de los desfiles inéditos en tiempo de pandemia. En Italia, foco del  coronavirus del viejo continente, los delfines en Cerdeña y cisnes en Venecia dijeron presente. En Japón se han visto hasta ciervos y en EE.UU. coyotes recorriendo las calles