Tras meses de mensajes cruzados que sólo dejaban traslucir tirantez, la carta enviada por el papa Francisco a dirigentes argentinos durante el fin de semana llevó alivio al Gobierno.

"A mí me pareció una linda carta y un llamado a la unidad de los argentinos. Nos sorprendió gratamente la carta en el gobierno", dijo el subsecretario de Culto de la Nación, Alfredo Abriani.

Francisco expresó el sábado su amor "grande e intenso" por la Argentina y pidió perdón a "los que puedan sentirse ofendidos" por algunos de sus gestos, en una carta dirigida a los argentinos, enviada al presidente del Episcopado, Oscar Ojea, en la que también hace referencia a la "defensa de la vida".

El texto llegó especialmente en respuesta a los saludos que recibió con motivo del quinto aniversario de su pontificado que se cumplió el 13 de marzo y, en particular, a una carta que firmaron tanto dirigentes del oficialismo como de la oposición.

Tras hacer mención a la carta de Bergoglio, Abriani se refirió a la esperada visita del Papa a la Argentina, y pidió paciencia ya que -dijo- elegirá "el momento más adecuado".

"Francisco dijo que este año no venía. Todos tenemos ganas de que venga pero hay que ser pacientes y confiar en su sabiduría. Él va a elegir el momento más adecuado para venir al país. Supongo que para él será el viaje más importante durante su Papado", dijo el subsecretario de Culto.

Respecto a la relación del Gobierno con la Conferencia Episcopal Argentina, Abriani dejó claro que "es muy buena y de constante diálogo y consulta sobre los temas de actualidad.

Respecto al dinero que el Estado da a la Iglesia, dijo que "no hay ningún plan de revisión" y que la pregunta que le hicieron al jefe de Gabinete Marcos Peña en el Congreso la semana pasada no es nueva, sino habitual, pero que "se sobredimensionó" en el marco del debate por la despenalización del aborto.