Los restos del "Titanic", hundido en 1912 con 1500 personas a bordo en el Atlántico, frente a las costas de Canadá, serán protegidos a partir de un tratado histórico firmado entre el Reino Unido y Estados Unidos, que entró en vigencia ayer.

El acuerdo - firmado por el Reino Unido en 2003 y ratificado por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, el año pasado - permitirá asegurar que el lugar donde se produjo el hundimiento sea preservado y respetado.

En ese marco, ambos gobiernos tendrán ahora el poder de conceder o denegar licencias que autoricen la entrada a los restos del gigante trasatlántico o la retirada de los artefactos u objetos encontrados fuera del casco.

"El naufragio del buque más famoso de la historia estará mejor protegido en virtud de un acuerdo internacional histórico", destacó el ministro de Asuntos Marítimos, Nusrat Ghani. Situado a 3821 metros bajo la superficie, los restos del "Titanic" son el objeto de la tragedia marítima más documentada de la historia.