El gigante Falcon Heavy, el "cohete operativo más potente del mundo", despegó ayer por la tarde desde Cabo Cañaveral, en Florida, para realizar su primer vuelo de prueba y dejar orbitando alrededor del Sol un auto modelo Roadster de la automotriz Tesla.

Miles de personas se acercaron a los alrededores del Centro Espacial Kennedy de la NASA para asistir a este "histórico" primer despegue del cohete con el que la empresa Space X, del empresario Elon Musk, quiere realizar misiones a Marte. Poco después del lanzamiento, los dos cohetes laterales se separaron y volvieron a aterrizar, cumpliendo así con uno de los objetivos de la misión.

En tanto, la cápsula con el Tesla Roadster (con un maniquí al volante) que el cohete llevaba como carga útil se alejó y quedó al descubierto. Las misiones de prueba como ésta suelen llevar bloques de acero o concreto como simuladores de masa, pero SpaceX decidió que sería más valioso lanzar "algo divertido y sin valor sentimental irreemplazable: un Roadster rojo para el planeta rojo", afirmó la empresa.