El gobierno porteño decidió intervenir la cooperadora de la escuela N°4 Coronel Mayor Alvarez Thomas  luegpo de que la Justicia dictara un fallo en contra la Ciudad porimpedir el acceso de los chicos a la pileta de natación, y provocó la reacción de la comunidad que comenzó a juntar firmar para pedir que se revierta la medida.

El conflicto se desencadenó en 2017 cuando el Gobierno de la Ciudad llevó adelante un recorte del Plan Natación que implicó impedirles el ingreso a la pileta a los nenes y nenas del Sala de 4 del Jardín del Álvarez Thomas. La Cooperadora judicializó la medida y hace pocas semanas, luego de casi dos años de litigio, el Juzgado Nº10 dictó un fallo en contra del Gobierno de la Ciudad que ordena restablecer el derecho a aprender a nadar a dichos niños.

Los miembros de la comunidad educativa y quienes respaldan la continuidad de la actividad y rechazan el avance del Gobierno porteño contra la institución abrieron una peticieón en Change.org para pedir que se revierta.

Lo sorpresivo y arbitrario de la decisión no nos permite poder informar ahora de los motivos formales de la intervención” afirmaron los padres y alumnos en un comunicado luego de la irrupción en la escuela para lograr la expropiación de la cooperadora.

Los miembros de la comunidad educativa también sostuvieron que no tiene dudas de que el “objetivo del Gobierno de la Ciudad es desarticula" ese espacio  "atacando a la cooperadora para poder avanzar sobre la pileta y sobre los recursos de la escuela”.

La cooperadora actualmente contaba con servicio de comedor autogestionado (una de las 4 que lo hacen en CABA), pileta propia y talleres extracurriculares. Según los padres, disponía de un “superávit de 24 millones de pesos producto de una gestión impecable”. 

Al rechazar la intervención, afirmaron que la Ciudad solo se basa en tres hechos para lograr expropiar la cooperadora: la contratación de docentes porteños para los talleres que se autogestionan en el colegio, el pago de honorarios a una abogada en el proceso judicial que se inició hace tres años y la falta de documentos físicos en el colegio por la construcción de la pileta y los gastos de una feria del plato.

Una vez más el gobierno porteño decide meterse con los niños y niñas que asisten a la escuela pública y con las familias que sostienen lo que el estado abandonó hace rato” afirmaron en un comunicado los miembros de la comunidad escolar del Alvarez Thomas.