La comunidad huarpe culminó la temporada de recolección de materia prima en el monte nativo de San Luis e iniciará su primera producción de harinas, cestería y otros artículos, vendida en parte a comedores escolares, con apoyo de la Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación (SSAF) para afianzar su cosmovisión.

Las actividades, que apoya el área Pueblos Originarios de la SSAF, incluyen desde la producción de harinas hasta su uso medicinal, pero es "mucho más que eso porque forma parte de la aplicación de la ley originaria y de nuestro derecho positivo", manifestó el Omta (guía) Roque Miguel Gil, de la comunidad Samay Pachay, autoridad máxima tradicional del pueblo huarpe.

La producción que se logre ya se encuentra en convenio con cooperativas escolares para su comercialización, lo que les permitirá iniciar una cadena productiva que hasta la actualidad se hacía solitariamente por tradición en las comunidades puntanas.

La recolección de junquillo abarca un taller de cestería que "nos permite empoderarnos de todo lo que es nuestra identidad y nuestra cosmovisión", afirmó Gil y agregó que "a través de esa tarea, la comunidad puede apropiarse de áreas como educación, salud y territorio", porque "el junquillo es medicina, comida y protección".

Esta planta que "sale sola y se cuida sola" proporciona desde los saberes ancestrales "agua para el cuerpo y vitaminas que se extraen de su flor, que se da una vez al año", indicó.

Cumplir con los requisitos institucionales para encuadrar las actividades "nos costó muchísimo, porque tuvimos que armar un expediente específico, pero los beneficios fueron muchos", afirmó Gil.