Desde Daddy Yankee hasta Julio Iglesias: la lista de artistas estafados es amplia e incluye a Bad Bunny y a Anuel AA. Dos productores musicales enfrentan un juicio por el supuesto desvío de más de 23 millones de dólares en regalías maestras y editoriales por derechos de autor de música latina a través de YouTube que no se controlaban, acorde a una publicación en la revista Billboard

Las sospechas comenzaron cuando José "Chenel" Medina Terán y su socio comercial  Webster “Yenddi” Batista Fernández empezaron a pasearse por el oeste de Phoenix, Estados Unidos, con sus Lamborghinis de un valor superior de los 390.000 dólares y a darse vidas de lujos que no eran compatibles con el estilo de clase media de dos productores musical "de poca monta". Medina Terán era ingeniero y propietario de Digitlog, un estudio de grabación local.

"Sabías dónde estaba comiendo por dónde estaba estacionado", dijo Ricardo, un empresario consumado en el creciente negocio de la música latina de la ciudad de Arizona, quien no podía entender por qué Terán y Batista de repente "vivían mucho más que los demás". "Phoenix es uno de los puntos principales para el contrabando de drogas. Así que mi primer pensamiento fue, que debían estar haciendo algo así, o tal vez se ganaron la lotería y no se lo dicen a la gente. Simplemente, no tenía ningún sentido para mí".

La mayor estaba en la historia de YouTube

Según el portal de Billboard, en noviembre de 2021, se reveló la fuente de la nueva riqueza del dúo. El gobierno anunció que Terán y Batista habían estado ejecutando lo que ahora es una de las "estafas de regalías musicales más grandes, si no la más grande, conocida en la historia de YouTube", una que condujo a una investigación del IRS y su acusación ese mes por 30 cargos de conspiración, fraude electrónico, lavado de dinero y robo de identidad agravado.

De acuerdo con los documentos presentados en la corte federal de Arizona, durante un período de aproximadamente cuatro años, Terán y Batista (junto con varios presuntos conspiradores) idearon una compañía a la que llamaron MediaMuv para desviar $23 millones en regalías maestras y editoriales por derechos de autor de música latina no controlada.

Gran parte de estas regalías se reclamaron a través de la popular empresa de gestión de derechos AdRev, propiedad de Downtown Music Holdings. Terán, cuyos abogados no respondieron a las solicitudes de comentarios, se declaró inocente y espera el juicio en noviembre.

Por otro lado, Batista, es una pieza clave de la investigación, ya que aceptó un acuerdo de culpabilidad por un cargo de fraude electrónico y conspiración. Como parte del acuerdo de culpabilidad, reveló información al tribunal sobre cómo se cometió la estafa de MediaMuv. El abogado de Batista y un representante del IRS se negaron a comentar sobre esta historia porque el caso aún está en curso.

Artistas estafados 

Las acusaciones y el acuerdo de culpabilidad de Batista tomaron por sorpresa a algunos en la industria de la música latina. Un representante del cantante puertorriqueño Anuel AA ni siquiera sabía que MediaMuv había robado decenas de miles de dólares en regalías por la música del artista hasta que Billboard preguntó al equipo de Anuel AA sobre el caso.

Aunque AdRev y YouTube no han sido acusados de ningún delito, las fuentes en el negocio de gestión de derechos que fueron entrevistadas para esta historia expresaron su incredulidad de que un robo de esta magnitud ocurriera bajo la supervisión de AdRev.

"La compañía ha cooperado completamente con la investigación realizada por el IRS y la oficina del Fiscal Federal del Distrito de Arizona como se establece en la acusación. Este asunto está en curso, pendiente la sentencia de Webster Batista Fernández y el juicio de José Medina Terán. Los empleados de AdRev pueden ser llamados como testigos en el juicio o la sentencia. Como tal, AdRev no comentará públicamente ningún hecho relacionado con la acusación hasta la conclusión del asunto penal", destacó un portavoz de AdRev en un comunicado. 

Por su parte, MediaMuv controlaba un vasto catálogo de música latina tanto de grabaciones maestras como de composiciones: 50,000 derechos de autor en última instancia, que afirmaron fueron liberados por Daddy Yankee, Julio Iglesias, Anuel AA, Prince Royce y Don Omar, y pequeños talentos regionales.

Los representantes de Yankee, Iglesias, Royce y Omar no respondieron a las solicitudes de comentarios de Billboard. El representante de Anuel AA se limitó a decir que "no sabía que le habían robado sus regalías".

La letra chica de YouTube 

El acuerdo de culpabilidad de Batista reveló que no se necesitaba una mente maestra criminal para robarles a los creadores de música sus regalías legítimas. Según múltiples fuentes de la industria, los ajetreos similares al de MediaMuv son bien conocidos entre aquellos en el negocio de la música que trabajan en la gestión de derechos digitales, pero el esquema de Teran y Batista fue particularmente descarado, tanto por las decenas de millones de dólares que el IRS dice que robaron de artistas latinos y la forma en que lo hicieron.

Fuentes cercanas explicaron a Billboard que los estafadores de YouTube "reclamaron pequeñas fracciones de canciones que sospechan que no se habían reclamado correctamente y que podrían pasar desapercibidas".

La mayor estafa en la historia de YouTube

Esto es especialmente frecuente en el lado de la publicación de música, donde generalmente hay más titulares de derechos, particularmente en canciones contemporáneas que acreditan a muchos compositores, por lo que la división de propiedad y regalías puede ser más difícil de rastrear. Si se sabe que uno o más de los compositores no tienen editor, existe una gran posibilidad de que el escritor no sepa si su parte de la composición se reclama correctamente.

MediaMuv, por el contrario, pedía el 100% de las regalías por las grabaciones maestras o la publicación. El sistema de administración de contenido (CMS) de YouTube y su herramienta de identificación de contenido, que reconocía las grabaciones de sonido coincidentes, permite a los titulares de derechos más grandes, incluidos sellos discográficos, editores y redes multicanal, monitorear la recaudación de regalías y los metadatos de sus derechos de autor musicales.

"Estas estafas ocurren todo el tiempo en todos los sectores, en todos los servicios y también dentro de las agencias de cobro de derechos musicales de todo el mundo", dijo Jeff Price, fundador de TuneCore, un distribuidor global y administrador de publicaciones musicales; Audiam, una empresa de gestión de derechos; y fundador/CEO de Word Collections, una empresa global de administración de derechos de autor. "La ventaja es que cuando suceden en YouTube, el sistema que construyeron permite una mayor transparencia y la capacidad de identificar y potencialmente solucionar el problema", remarcó.

Sin embargo, esa transparencia no es accesible para todos. Las herramientas de identificación de contenido y CMS de YouTube están disponibles solo para usuarios seleccionados aprobados por la plataforma para compartir videos. Esto significa que muchos artistas, compositores y sus equipos, especialmente los menos establecidos, no pueden controlar sus derechos de autor y la recaudación de regalías en YouTube por sí mismos.