Un importante empresario de Tandil fue denunciado por sus vecinos por violar la cuarentena al salir del country donde vive y, presuntamente, volver a ingresar con una empleada en el baúl del auto. Se trata de Gustavo Cardinale, dueño de una empresa proveedora de trigo candeal.

El hecho se dio en el country Sierras del Tandil. Los vecinos aseguran haber visto a Cardinale salir del barrio cerrado sin justificación en medio del aislamiento obligatorio, y volver a ingresar con su mucama dentro del baúl de su auto. El hecho también habría sido advertido por el personal de seguridad del lugar.

Ante esto, los vecinos presentaron una denuncia formal y al empresario se le notificó que fue abierta una causa en su contra. La Policía llevó a la mujer hasta su casa para que continúe con la cuarentena y Cardinale fue confinado a su domicilio en el country.

En respuesta a la denuncia, el empresario difundió un descargo en el que niega la acusación y explica que no se trataría de una mucama sino de una "empleada administrativa" de su compañía, Cardinale S.A., a la cual llevaba en el asiento trasero para "evitar contagios", pero que la seguridad privada no la vio porque el auto tiene vidrios polarizados. Junto a esto, presentó un certificado que le permite a la trabajadora circular para poder asistir a su puesto laboral.

"Vecinos, quiero aclarar el desafortunado incidente ocurrido en horas de la mañana. Yo tengo una empresa de transporte la cual está autorizada a trabajar ya que mi rubro es fundamental para la producción de productos agropecuarios. Para evitar contactos personales, hemos decidido enviar los camiones, los anticipos de dinero y las órdenes vía mail manteniéndonos cada uno desde su casa", explicó Cardinale en su descargo.

En este sentido, relató: "8:30 de la mañana ingresamos con una empleada administrativa nuestra sentada en el asiento trasero para evitar contagios. Dicha situación ha llamado la atención de alguien que realizó una denuncia que derivó en la lamentable y ya conocida situación que originó esta errónea noticia".

El permiso para circular que supuestamente corresponde a la empleada en cuestión, y que lleva la firma del empresario, certifica que la mujer "desempeña labores vinculadas a las actividades de producción agropecuaria, suministro y comercialización de alimentos", lo cual figura entre los rubros exceptuados del DNU de aislamiento social preventivo y obligatorio.