La pandemia no frenó la violencia machista: entre el 20 de marzo y el 20 de noviembre, el tiempo que Argentina lleva en período de restricciones por el coronavirus, hubo 184 femicidios, y desde inicios de enero suman un total de 265, lo que se traduce a un femicidio cada 29 horas. De todos ellos, 63,8% fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima y, en 64,5% de las veces sucedieron dentro de la vivienda de la mujer asesinada por razones de género.

De los 265 femicidios, 243 fueron directamente contra las mujeres blanco de la violencia de género de su agresor, mientras que 22 fueron femicidios vinculados, es decir, asesinatos contra una tercera persona para provocar dolor en la mujer en cuestión.

Los datos surgen del relevamiento anual del observatorio de violencia de género Ahora Que Sí Nos Ven, de la organización feminista Marea, de cara al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que será este 25 de noviembre.

La cifra total muestra una caída con respecto al mismo período de 2019, cuando hubo 290 femicidios entre enero y noviembre. Sin embargo, al analizar los números por mes llama la atención que en 2020 enero tuvo la mayor cantidad de femicidios y decreció de a poco a partir de abril, con la menor cantidad mensual registrada en agosto, pero desde allí aumentaron nuevamente hasta que en octubre (cuando se liberaron las restricciones por el coronavirus en casi todo el país) llegaron al mismo nivel que tenían en marzo.

Entre enero y noviembre, el 64,5% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima, pero para los que sucedieron durante el aislamiento o distanciamiento social, preventivo y obligatorio a partir de marzo, ese ámbito como escenario de femicidio subió a 65,7%, mientras que en ese período de medidas preventivas por el coronavirus cayeron levemente los femicidios en la vía pública (de 23,4% a 22,9%).

"El hogar continúa siendo el lugar más inseguro. En el contexto de ASPO un 73,7% de los casos se dieron dentro de una vivienda, mientras que disminuyeron los femicidios en la vía pública respecto de 2019. Esta disminución no responde a que no nos violentan en la calle, sino a que uno de los escenarios de violencia machista estuvo restringido durante la pandemia", detalló el Observatorio.

Otro dato que se mantiene en cada relevamiento anual no sólo es que la mayoría de las veces el asesinato se da en la casa de la víctima, sino que en casi todos los casos el femicida es cercano a la víctima: "Los femicidas pertenecen al círculo cercano de las víctimas: el 80% de las víctimas conocían a sus agresores, la mayoría de ellos de su círculo íntimo", indicaron desde la organización. En detalle, 43,8% de los agresores eran la pareja, 20% eran expareja, 10,9% era un familiar, y sólo en 3% de los casos se trató de un desconocido.

Para los femicidios sucedidos durante la pandemia, queda aún más claro el factor de convivencia y cercanía en los asesinatos por motivos de género. De esos 184 femicidios que se dieron entre marzo y noviembre, en el 44,6% de los casos el asesino fue la pareja, 17,4% la expareja y 11,4% un familiar.

Por otra parte, también es evidente la falta de respuesta ante las situaciones de violencia. Del total de femicidios, 45 víctimas habían hecho denuncias previas, y 16 tenían medidas judiciales. Además, 230 niñas y niños se quedaron sin madre por culpa del femicida.

Si bien Buenos Aires fue la provincia con mayor número de femicidios (99), Jujuy (15) fue la que tuvo mayor incidencia de estos crímenes de género con respecto a su población, ya que hubo 4,37 femicidios por cada 100 mil habitantes.