Los menores de 12 años que viajan en vuelos de larga distancia se aburren y comienzan a molestar tras los primeros 49 minutos de iniciado el trayecto, según un estudio realizado por una universidad británica y una aerolínea internacional, que estableció un Cociente de Aburrimiento Infantil (CAI).

El estudio, que fue realizado por la Universidad de Lancashire, en el Reino Unido, junto a la compañía de aviación Fly Emirates, tiene por objetivo ayudar a los padres que viajan con menores en vuelos de larga distancia.

La psicóloga y especialista en aburrimiento en la Universidad de Lancashire, Sandi Mann, quien trabajó junto a la aerolínea en la elaboración del estudio, señaló que éste "incluyó el análisis de más de 2.000 padres con hijos menores de 12 años en en el Reino Unido y la observación de niños durante el recreo".

Las observaciones, según la especialista, permitieron comprobar que el 64% de los padres se preocupa por entretener a sus hijos durante los vuelos y que el 43% está preocupado por el aburrimiento y el stress de los más chicos en los aviones, lo que se traduce en molestias al resto de los pasajeros. Las técnicas más utilizadas por los padres para evitar el aburrimiento de los menores son, en el 41% de los casos, dar premios, en el 33%, permitir el uso de aparatos electrónicos, en el 27% ofrecer juguetes nuevos, y en el 16% hacerlos quemar energías con juegos o caminatas antes del embarque.

Jugar al "veo-veo" o caminar regularmente por los pasillos de los aeropuertos son actividades recomendables para que los niños pequeños hagan ejercicio y para que los bebés cambien el entorno visual y se relajen", indicó.