El Gobierno estableció un nuevo protocolo para el uso de colectivos, micros y vehículos de carga, en el que se fijan frecuencias de servicio, normas de desinfección y otros recaudos ante la flexibilización de actividades que estaban paradas por el aislamiento social, preventivo y obligatorio a causa de la pandemia de coronavirus.

Al referirse al servicio de pasajeros de los colectivos, la disposición establece que la frecuencia corresponderá a la hora valle de cada día de la semana; es decir, al tramo de menor movimiento. Así, la frecuencia esperada será de entre 10 y 15 minutos.

También dispone dos medidas de seguridad con respecto a la ubicación de los choferes, ya utilizadas en una gran cantidad de unidades, que deberán estar aislados físicamente con un material transparente y mantener la señal de separación de 1,5 metros que ya regía por el protocolo anterior. Además, se establece -para todos aquellos casos en que sea posible- la clausura de la puerta delantera del vehículo, que quedará para uso exclusivo del chofer.

En cuanto a las normas de desinfección, ratifica la necesidad de hacerlo antes y después de prestar el servicio, sobre todo en las áreas de sujeción de los pasajeros (pasamanos); prohíbe el uso de la primera fila de asientos, y llama a mantener las ventanillas abiertas tanto durante la espera como durante la circulación.

Si bien el transporte interurbano sigue suspendido, esta disposición recuerda los cuidados del protocolo anterior para aquellos servicios que pudieran ser exceptuados por las autoridades, en los que se establece que, en caso que una persona presente síntomas de Covid-19 durante el trayecto, tendrá que quedar aislado a tres metros, como mínimo, del resto de los pasajeros.

Para el transporte de carga también recuerda las normas previstas anteriormente: ventilación permanente, desinfección antes del viaje, no compartir utensilios (mate) y uso de protección básica.

Y al referirse a las terminales, ratifica que deben estar bien ventiladas, que se debe aumentar la frecuencia de limpieza de espacios públicos (al menos cuatro veces al día) y de los baños (una vez por hora, como mínimo) y que se tiene que instar a los comercios habilitados a implementar normas de higiene similares.