Por primera vez desde que se conoció el escándalo, la primera dama, Fabiola Yañez, pidió disculpas el último jueves por haber realizado su fiesta de cumpleaños en la quinta presidencial de Olivos en julio de 2020, en plena cuarentena por el coronavirus.

Ésta es la primera oportunidad que se me presenta para hacerlo, debo transmitirle a todos los argentinos y argentinas mi sincero pedido de disculpas y, por supuesto, mi gran arrepentimiento, ahora sí en primera persona, por lo ocurrido”, dijo Yáñez acerca de la fiesta en un reportaje que brindó a la revista Gente.

Se trató de la primera referencia pública de la Primera Dama al evento a más de ocho meses de que trascendiera, ya que hasta ahora toda la comunicación sobre el caso estuvo en manos del presidente, Alberto Fernández.

Yáñez explicó también por qué no usó hasta ahora sus redes sociales para disculparse por lo sucedido. "Pedir disculpas, para mi persona, no era suficiente en ese momento, al contrario, me parecía muy poco. Entonces opté por ponerme como cualquier ciudadana a disposición de la Justicia desde el primer día. Me parecía que era lo que la gente merecía, y aceptar mi entera responsabilidad sobre los hechos", argumentó.

También afirmó que el evento "no fue previsto con antelación, ni organizado”, y calificó la realización de la fiesta como un "tremendo error".

"Hoy estoy a la espera de lo que la Justicia considere que sea el pago por aquel tremendo error que cometimos. Aunque ni siquiera haya sido previsto con antelación, ni organizado”, dijo en ese sentido.

La causa por la fiesta en Olivos

La última semana, una de las invitadas y amiga de Yáñez, Carolina Marafioti, llegó a un arreglo con la Justicia para efectuar un pago compensatorio de 200.000 pesos para "reparar integralmente el perjuicio ocasionado", lo que puede llevar a los demás imputados a llevar un camino similar y de esa manera cerrar la causa.

En febrero, la justicia federal rechazó en segunda instancia un planteo del Presidente y otros imputados para que el expediente se cerrase por "inexistencia de delito" debido a que no se habían producido contagios durante el evento. En diciembre pasado, la misma medida había sido determinada por el juez del caso, Lino Mirabelli.

La fiesta en Olivos se realizó el 14 de julio de 2020, cuando regía la fase 1 de la cuarentena por el coronavirus. En esos días, estaba prohibida la celebración de cualquier tipo de evento social y la libre circulación de personas por motivos no esenciales.