Una vecina de Palermo que quiso cumplir con su deber ciudadano en medio de las recomendaciones para evitar la transmisión del coronavirus (Covid-19) se alarmó por la cantidad de gente que pasaba la madrugada en un bar y no tuvo mejor idea que llamar al 911 para avisar que había una fiesta. La operadora la dejó muda.  

La llamada fue el domingo 3 de enero, a las 4:16, antes de que estallara el debate por el toque de queda sanitario que impulsa el Gobierno nacional, pero con la discusión sobre las fiestas clandestinas en la tapa de casi todos los diarios, con minutos en el prime time de la radio y la televisión, además de haber estallado en las redes sociales.

El evento violaba todos los protocolos vigentes para evitar los contagios de coronavirus, así que la situación sanitaria por la que pasan la Argentina y la Ciudad de Buenos Aires ameritaba un llamado. Sólo debía marcar los tres números mágicos.

911 ¿Dónde es su emergencia?
—Si. No... Sabés que en Guatemala y Thames, en la esquina, un bar que se llama Tres monos hay una fiesta clandestina.
—¿Esto es Capital?
—Sí, Palermo.
—¿Qué es? ¿Un bar clandestino?
—Es un bar que se llama Tres monos, que está justo ahí en Thames que es una...
¿Hay música en alto volúmen?
—Sí, sí... pero aparte es una fiesta clandestina... o ¿están permitidas las fiestas?
Sí, está permitido, por eso le pregunté si el bar está habilitado o no.
—Y... ¿las fiestas están habilitadas para cuántas personas?
Desconozco. Eso lo tiene que consultar con el Gobierno de la Ciudad pero por eso quiero notificar el móvil (de la llamada): ¿Sabe si está habilitado o no?
—Es que no. No sé.
—Bueno, notifico al móvil para que se acerque. ¿Usted lo quiere entrevistar o lo hace de manera anónima?
—No. La verdad es que me pareció raro, estamos en medio de una pandemia, que haya una fiesta en un lugar, en un bar... 
Están permitidos... la verdad es que de eso se encarga el Gobierno de la Ciudad. Yo desde aquí puedo notificar por los ruidos molestos y le digo al personal policial que verifique. ¿Si?
—Bueno, está bien. Saludos.
—Bueno, muchas gracias. Hasta luego.

El bar en cuestión fue inaugurado en 2019 por un grupo de millenians y pronto se convirtió en una sensación que lo llevó a estar en el puesto 85 del ranking The World’s 50 Best Bars. Según promocionaban, sortearon la crisis por el aislamiento social preventivo y obligatorio con cócteles embotellados, delivery y sumaron servicio de cafetería y brunch.