"La historia de nuestro cuerpo es dura", afirmó Florencia Kirchner en un nuevo posteo que realizó en sus redes sociales el último domingo, en el que, desde una visión feminista, criticó a la sociedad "heteropatriarcal".

"La historia de nuestro cuerpo es dura. Hoy los parámetros están por un lado sexualizados bajo el heteropatriarcal concepto del sexo", afirmó la cineasta en su cuenta de Instagram al citar a la escritora bielorrusa Svetlana Alexievich.

"Por el otro, llenos de puritanismo, tenemos que ser chicas de cielo o chicas de infierno ¿qué pasa con las que ni lo uno ni lo otro? Nos sentimos solas ¿verdad?", agregó la hija menor de Néstor y Cristina Kirchner.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

<> Al lado de Svetlana tenemos a Anónima, porque así fueron obligadas a quedarse las mujeres que tocaron la guerra con las manos para poder vivir, anónimas. Se dijo todo ya sobre que este libro da voz a las silenciadas del frente, por lo que no voy a detenerme ahí. Voy hacia la polifonía que nace cuando comenzamos a leerlo, la singularidad de personalidades que Svetlana logra tras hablar con todas ellas. Nace un cuerpo a cuerpo. Una va golpeándose la cabeza con los testimonios que traen la fragancia del monólogo. Svetlana sabe exactamente qué detalle traernos, y reivindica la acción de la memoria como el mayor acto creativo. Nada le sobra a este libro. Al terminarlo una vuelve a abrirlo para seguir buscando, continúa el eco de ellas porque no se van, y quiere una tener la seguridad de que las leyó bien a todas.  Durante la lectura, mis ideas se veían confirmadas: lo culturalmente establecido como femenino nos hace sentir a las mujeres que somos respetadas y cuando nos salimos de esos parámetros nos hacen dudar de nuestra identidad y hasta nuestro respeto. También, lo dicen ellos, no querían mujeres que olieran a guerra, que estuvieran a la par, las querían con olor a flores y el peinado hecho. Estas, las chicas que por años no tuvieron ropa interior femenina, las chicas que con 16, 18 años, dejaron la casa porque les arrancaban la patria-matria, no podían ser mujeres.  La historia de nuestro cuerpo es dura. Hoy los parámetros están por un lado sexualizados bajo el heteropatriarcal concepto del sexo, por el otro, llenos de puritanismo, tenemos que ser chicas de cielo o chicas de infierno ¿qué pasa con las que ni lo uno ni lo otro? Nos sentimos solas ¿verdad?  <>

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En su posteo sobre el libro "La guerra tiene rostro de mujer" escrito por la ganadora del Nobel de Literatura en 2015, Florencia reflexionó sobre los roles femeninos y masculinos: "Lo culturalmente establecido como femenino nos hace sentir a las mujeres que somos respetadas y cuando nos salimos de esos parámetros nos hacen dudar de nuestra identidad y hasta nuestro respeto", señaló.

"También, lo dicen ellos, no querían mujeres que olieran a guerra, que estuvieran a la par, las querían con olor a flores y el peinado hecho. Estas, las chicas que por años no tuvieron ropa interior femenina, las chicas que con 16, 18 años, dejaron la casa porque les arrancaban la patria-matria, no podían ser mujeres, agregó en referencia a lo que describió Alexievich acerca de la participación de las mujeres soviéticas en la Segunda Guerra Mundial.

Florencia Kirchner decidió abrir su cuenta de Instagram en febrero de este año, cuando todavía se encontraba en Cuba recuperándose de su cuadro de linfedema.

Desde entonces, realizó numerosos posteos en los que, además de fotos personales, suele reflexionar sobre los contenidos de diferentes libros, en su mayoría escritos por mujeres.