Este sábado 28 de noviembre, el Papa Francisco creará a trece nuevos cardenales, un consistorio inédito ya que algunos prelados recibirán el título de cardenal a través una plataforma online o APP debido a la pandemia del coronavirus (Covid-19). 

Al menos dos de los 13 nuevos cardenales, nueve de los cuales tendrán derecho a votar en un posible cónclave, recibirán la gorra y el anillo cardenalicio en su país, de manos de un representante del Papa, en una ceremonia que se realizará simultáneamente a través de Internet.

Es una situación extraordinaria, debido a la pandemia de coronavirus, que impidió que varios de los nuevos cardenales viajaran al Vaticano para participar de la imponente ceremonia.

“Podrán participar de la celebración desde su propia sede, a través de una plataforma digital que les permitirá conectarse con la Basílica Vaticana”, dijo el Vaticano.

Además, las llamadas "visitas de cortesía" para felicitar a los nuevos cardenales en el palacio apostólico, los abrazos entre cardenales y, sobre todo, la emblemática imposición del gorro cardenalicio por parte del pontífice fueron cancelados debido a la pandemia.

Estas son medidas de seguridad más que necesarias, porque la mayoría de los nuevos cardenales tienen más de 70 años, la edad de riesgo de infección, según los médicos.

Unas 100 personas podrán asistir a la ceremonia y al día siguiente, los nuevos cardenales celebrarán una misa.

¿Cuáles son los 13 nuevos cardenales?

Son seis italianos, un mexicano, un maltés, un español, un estadounidense, un filipino, un ruandés y uno de Brunei.

La lista incluye al arzobispo de Santiago de Chile, al español residente en ese país, Celestino Aós, y al obispo emérito de San Cristóbal de las Casas (México), el mexicano Felipe Arizmedi Esquivel.

Estos dos nuevos cardenales participarán en la ceremonia en el Vaticano, para lo cual viajaron a Italia y tuvieron que completar una cuarentena de diez días y someterse a pruebas de diagnóstico, según informó la agencia de noticias AFP.

El Papa, que suele prestar mucha atención a su región, quiso reconocer al arzobispo de Santiago de Chile, encargado de la delicada tarea de renovar la iglesia en ese país tras la renuncia en 2018 de los 34 obispos de Chile a causa de los escándalos de abuso por parte de sacerdotes y el encubrimiento de este tipo de delitos por parte del clero.

El obispo mexicano de 80 años, que por edad no podrá participar en el futuro cónclave, fue designado "príncipe de la Iglesia" por su labor en la región de Chiapas, la más pobre de México.