Una iniciativa conocoida como  “Hepatitis C. El camino a la cura”, fue un sondeo realizado en colaboración con pacientes, asistentes y familiares que acompañan a sus allegados en el proceso de tratamiento de la enfermedad del hígado. El reporte tenia como objetivo conoccer la situación actual de las hepatitis en Argentina. 

El proyecto obtuvo el auspicio de la Sociedad Argentina de Hepatología (SAHE) y el Programa Nacional de Hepatitis Virales del Ministerio de Salud. En total, se contó con la participación de 301 pacientes, de los cuales solo el 45,6% alcanzó la cura del virus, mientras que el resto se encuentra en tratamiento o a la espera del medicamento. 

La Alianza Mundial contra las Hepatitis señala que muere una persona cada 30 segundos en el mundo por causas vinculadas a las hepatitis virales, y este año para concientizar propuso como lema: “NO puede esperar”, haciendo referencia a que la enfermedad no puede esperar a diagnosticos tardios y listas de espera para el tratamientos. 

Los medicamentos modernos para tratar la enfermedad están disponibles desde 2015, razón por la cual en la actualidad “hace la diferencia recibir el diagnóstico porque ahora es sinónimo de posibilidad de cura, evitando el desarrollo de cirrosis o cáncer hepático”, indicó la Alianza.

Manuel Mendizabal, médico hepatólogo y secretario de la Comisión Directiva de la SAHE, explicó que “el análisis de sangre para detectar esta enfermedad es sencillo y económico, pero muchas veces no se solicita entre los estudios de rutina como el nivel de colesterol o de glucemia”, y agregó que “cuando uno va a hacerse un chequeo anual, puede pedírselo al médico, al menos una vez en la vida y permite evitar serias complicaciones a futuro con riesgo de vida”.

Resultados del informe

El reporte señala que seis de cada diez encuestados desconocían cuándo o cómo habían contraído el virus, aunque actualmente los avances en las medidas preventivas de esterilización de instrumental y sangre segura adoptadas permiten disminuir las instancias de contagio.

En este sentido, los pacientes indicaron conocer su diagnóstico de forma accidental: un hallazgo fortuito en un control de rutina (36%), tras una consulta médica por síntomas no vinculados a la hepatitis (26%), al intentar donar sangre (20,2%) o participando de campañas gratuitas de detección en la vía pública (6,5%).

Ezequiel Mauro, director del Programa Nacional de Hepatitis Virales del Ministerio de Salud, dijo que “se ha establecido el tratamiento universal del virus de la hepatitis C, basado en nuevas drogas antivirales altamente efectivas que curan a más del 95%, con un excelente perfil de seguridad y que nos permiten la simplificación del tratamiento a tan solo 8 o 12 semanas”.

La encuesta reflejó que 6 de cada 10 casos tardó más de 6 meses entre la confirmación del diagnóstico (mediante un estudio de su carga viral) y el inicio de los trámites para acceder al tratamiento, y sólo el 7,5%, menos de un mes.

El 87,2% del total de los pacientes tratados o en tratamiento demoraron más de un año entre el diagnóstico y el acceso a la medicación.

Sobre este punto, el 28,2% respondió que porque “no le dolía nada”; el 21% creyó, de forma erróneamente, que el tratamiento generaba muchos efectos adversos; el 17,3% no sabía que la hepatitis C tuviera cura; el 8% asumió que iba a tener que pagar por el tratamiento y que sería caro -cuando en realidad el paciente no debe pagar nada de su bolsillo-, el 7% consideraba que no lograría que le dieran los medicamentos y el 6% no podía descuidar el trabajo o el hogar.

En el caso especifico de conocer si tuvieron inconvenientes durante la pandemia para acceder a especialistas, turnos para controles, estudios de rutina para el cuidado de su hígado o entrega de medicación, el 33,4% respondió que sí; el 59% respondió que no, y el resto no había intentado, no sabía o había postergado la consulta médica.

Entre quienes presentaron inconvenientes, en el 36,8% de los casos la demora fue de más de 6 meses; en el 15,4% fue de entre 4 y 6 meses y en el 47,9% restante fue de entre 1 y 3

¿Qué son las hepatitis?

Las hepatitis son un grupo de enfermedades caracterizadas por producir inflamación del hígado. Cuando dicha inflamación aparece en un plazo corto de tiempo, se define como hepatitis aguda, mientras que, en los casos que se extienden por más de seis meses son llamadas hepatitis crónicas.

Al ser una enfermedad viral, las hepatitis son enfermedades transmisibles, y, por tanto, se pueden prevenir.

En el caso del virus A y E de la hepatitis, la transmisión se produce a través del agua y alimentos contaminados, por lo que una buena higiene en la alimentación y un tratamiento adecuado del agua y los alimentos puede ayudar a prevenir el contagio. Además, para el virus de la hepatitis A existe una vacuna muy eficaz que está incluida en los calendarios de vacunación de Argentina.

Para los tipo de hepatitis  B, C y D, el virus se transmiten por la sangre y por las relaciones sexuales, aunque el virus C es muy poco eficaz en su transmisión por vía sexual. Los bancos de sangre examinan todas las muestras para descartar la infección por estos virus, por lo que el contagio se ha reducido enormemente en los últimos años.

Para cualquier tipo de hepatitis, los síntomas más habituales son: 

  • Fiebre
  • Fatiga
  • Pérdida de apetito
  • Náusea y/o vómitos
  • Dolor abdominal
  • Orina oscura
  • Heces de color arcilla
  • Dolor en las articulaciones
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)
  • Prevención de las hepatitis 

En caso de presentar alguno de los síntomas, los especialistas recomiendan asistir lo antes posible a centros de salud para realizar las pruebas necesarias para determinar un diagnostico y en caso de ser necesario, iniciar un tratamiento a tiempo.

Concientización y Prevención 

En torno al 28 de julio, Día Mundial de la Hepatitis, la Organización Mundial de la Salud, detalla en un informe titulado “Prevención y control de las hepatitis virales: Marco para la acción mundial” las estrategias de control y prevención de las hepatitis. 

Dada las diferencias en las transmisiones, diagnósticos y tratamiento de las hepatitis A, B, C, D y E, requieren un enfoque integral de prevención de la enfermedad que atraviese el Gobierno Nacional, autoridades sanitarias y sociedad civil. Las estrategias contemplan:  

  • Fomentar acciones de sensibilización y concientización sobre todos los tipos de hepatitis virales para contribuir a reducir la transmisión en la comunidad.
  • Ampliar la  disponibilidad de vacunas seguras y eficaces para prevenir las infecciones por el VHA y el VHB.
  • Tomar las medidas de control de infecciones en los establecimientos sanitarios y en la comunidad para prevenir la transmisión de las hepatitis virales y de otras enfermedades. 
  • Fomentar las prácticas de inyección seguras para eliminar el riesgo de transmisión del VHB y el VHC.
  • Impulsar educación sexual que fomente las prácticas sexuales menos peligrosas, que incluyen minimizar el número de compañeros sexuales y utilizar métodos de protección de barrera (condones) protegen contra la transmisión del VHB y, posiblemente, del VHC.

Además de estas recomendaciones, la OMS se enfoca en promover el diagnóstico temprano para brindar la mejor oportunidad para la intervención médica eficaz y para prevenir que la infección siga propagándose. 

Los diagnósticos tempranos permiten a las personas infectadas adopten las medidas necesarias para prevenir la transmisión de la enfermedad. El diagnóstico temprano de la infección crónica también permite a las personas tomar precauciones para proteger el hígado de daños adicionales, específicamente abstenerse de tomar alcohol y evitar determinados medicamentos que se sabe que son hepatotóxicos. 

Actualmente, las organizaciones de la salud y asociaciones de apoyo a los pacientes hepáticos reconocen que queda mucho por hacer para garantizar la disponibilidad y el acceso a pruebas diagnósticastratamientos fiables y asequibles , es importante que en fechas como el 28 de julio, día contra la hepatitis, se difunda información que permita a la sociedad y a los pacientes estar en contacto con las autoridades sanitarias y entidades de salud.

Para mayor información, visitar la página  Hepatitis virales en el sitio web Argentina.gob.ar