El médico de Diego MaradonaLeopoldo Luque, quedó imputado por el delito de "homicidio culposo" en el marco de la causa que investiga las circunstancias de la muerte de "el Diez", y tanto su casa como su consultorio fueron allanados en busca de elementos de interés para avanzar con el expediente, informaron fuentes policiales y judiciales.

Además, ayer declararon las hijas de Maradona y les preguntaron sobre la responsabilidad del médico en el cuidado de su padre y cómo se había decidido su alta de la Clínica de Olivos. En base a lo que dijeron y la investigación en curso, se decidió llevar adelante el allanamiento.

La investigación apunta a descubrir si hubo negligencia médica por parte de Luque luego de que Maradona recibiera el alta y si el neurocirujano era el responsable de cuidarlo tras la operación que tuvo hace pocas semanas de un hematoma en el cerebro. Si bien era un paciente delicado, aún así le habían permitido hacer una internación domiciliaria con los cuidados pertinentes.

Las fuentes judiciales aclararon a Télam que esta notificación no implica un llamado a indagatoria ni una medida restrictiva de la libertad, sino que se le informa que está siendo objeto de una investigación por la posible comisión de "homicidio culposo".

Durante el allanamiento los funcionarios policiales y judiciales buscaron historias clínicas, computadoras, teléfonos celulares y documentación de interés para la causa, ya que bajo la carátula de "homicidio culposo" los fiscales a cargo investigan si hubo negligencia médica en las circunstancias que llevaron a la muerte de Maradona el miércoles pasado, a los 60 años, en su casa del barrio San Andrés de Tigre, indicaron las fuentes a Télam.

De acuerdo a la Fiscalía General de San Isidro, "ayer se continuó con las tareas investigativas y la sustanciación de la prueba en curso" y se tomaron "algunas declaraciones testimoniales incluidos familiares directos del causante". "En virtud de la prueba que se fue recabando se consideró necesario solicitar allanamientos en el domicilio y consultorio del médico Leopoldo Luque", informaron en un comunicado.

Los "familiares directos" que declararon como testigos fueron las tres hijas de Maradona: Dalma, Giannina y Jana, a quienes los fiscales les preguntaron sobre cómo había sido la internación de su padre, qué médicos eran los responsables del mismo y qué le informaron estos sobre las características del tratamiento, reveló una fuente judicial a Télam.

También les preguntaron a las hijas cómo se había decidido la salida de Maradona de la Clínica de Olivos, añadió la fuente.

Luque fue notificado formalmente de sus derechos esta mañana, mientras por orden del juez de Garantías de San Isidro Orlando Díaz se allanaba su casa en la localidad bonaerense de Adrogué, en la calle 30 de Septiembre al 1800, y su consultorio en avenida Del Libertador 5990, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Los allanamientos fueron pedidos el equipo de fiscales a cargo de la causa, encabezado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad; e integrado por sus adjuntos Patricio Ferrari y Cosme Iribarren; y por la fiscal de Benavídez, Laura Capra.

El allanamiento fue dispuesto con el objetivo de "buscar documentación para determinar si, durante la internación domiciliaria de Maradona, hubo irregularidades" y si Luque era el responsable de cuidar a Maradona tras recibir el alta luego de que lo operen de la cabeza, aseguraron fuentes de la causa al diario La Nación, mientras que participantes del procedimiento afirmaron a ese medio que el neurocirujano se mostró sorprendido ya que "no lo esperaba".

Este sábado se reveló que Maradona tuvo una discusión con su médico antes de fallecer: Diego insultó, echó y hasta le dio "un empujón" a Luque el jueves, durante la última visita del profesional a la casa donde murió el astro, de acuerdo a dos testigos de la causa.

"Es cierto que contaron que hubo una pelea, pero en el expediente está mencionado como un incidente más de lo difícil que era tratar con Maradona", explicó a la agencia Télam uno de los investigadores a cargo de las pesquisas.

Uno de los enfermeros que atendió a Maradona horas antes de su muerte indicó que la pelea fue el jueves 19 de noviembre, en lo que se cree fue la última visita de Luque, aunque los fiscales tratan de confirmar cuándo fue el último paso del médico por la vivienda.

También habló de esa discusión en su declaración la cocinera de Maradona, Romina Milagros Rodríguez, apodada "Monona", aunque aclaró que ella no fue testigo directa, sino que se lo habían contado. Se trata de la cocinera que hace años acompañaba a Diego y era considerada por él como una "segunda madre" en la etapa final.