La escuela rural del partido bonaerense de General Villegas, que durante un año estuvo aislada por la inundación que afectó a ese distrito, reabrirá hoy sus puertas para 21 alumnos, seis de los cuales llegarán en el auto de la directora, que trabajó junto a varias maestras para reacondicionar el establecimiento.

Se trata de la escuela primaria rural 26 "Constancio C. Vigil", ubicada en la zona rural de Emilio V. Bunge, en el distrito de General Villegas, partido que durante 2 años sufrió inundaciones a raíz de las lluvias y el ingreso de agua proveniente de Córdoba, Santa Fé y La Pampa.

Hace un año, la masa de agua inundó los 4 caminos de tierra que permitían llegar a la escuela, lo que obligó a Susana Nievas, su directora, a mudar el dictado de clases a unos salones en la planta alta de la Escuela 12, en la localidad de Bunge.

"Seño, cuándo volvemos al campo?", le preguntaban a Susana, casi a diario, sus alumnos, ya que extrañaban la naturaleza, la tranquilidad de su escuelita y los actos escolares al aire libre con despliegue de barriletes.

En los últimos meses, las aguas bajaron y al restablecerse los caminos, Susana y sus maestras comenzaron a acondicionar la escuela que a partir de ho retomará el dictado de clases.

"Había que revocar y pintar las paredes llenas de humedad, cortar el pasto que rodea la escuela, arreglar los juegos del patio, reparar los baños, limpiar y desinfectar todo por las alimañas para volver a habitarla, detalla Nievas.

La directora cuenta que la autoridad escolar local se ocupó de revocar las paredes pero fueron muy claros al decirle que no podían aportarle la pintura, por lo que Susana pidió un subsidio a la Cooperativa Eléctrica de Bunge para conseguirla, y con donaciones de padres y ex alumnos logró equiparla con electrodomésticos nuevos.

"En una escuela rural se trabaja así, las maestras no sólo dictan clases y se van a sus casas hasta el otro día, sino que se ocupan de otras tareas, de conseguir pintura, artículos de limpieza, de ver quién puede cortar el pasto, de decorar las aulas, de servir las meriendas, preparar las sorpresitas para entregar a los niños en su primer día e ir a buscarlos, también", apuntó Susana.