Antonio Berni pintó en 1961 un cuadro mítico con media docena de monstruos de colores sobre un cielo rojizo parecido a un fuego ardiendo que tituló Pesadilla de los injustos. Esas figuras enormes y amorfas representaban la agitación, los sueños de quienes dan forma al injusto mundo de Juanito Laguna, el personaje que, junto a Ramona Montiel, fue protagonista en sus series de cuadros de crítica social. Casi setenta años después, aquella obra de tres metros por cuatro que se exhibe en una de las paredes del Museo Nacional de Bellas Artes, así como el resto de sus pinturas -muchas de ellas creadas con la técnica del collage, utilizando materiales "de desecho" como chatarra, cartones y madera- siguen despertando un peculiar interés: desde 2017 son objeto de análisis de un grupo interdisciplinario liderado por investigadoras principales del Conicet que se propuso investigar la materialidad de su obra.

El proyecto se llama Explosión matérica: estrategias estéticas, técnicas y materiales en la obra de Antonio Berni entre los 50 y los 80 y está encabezado por las historiadoras del arte Gabriela Siracusano y Diana Wechsler, y la química Marta Maier. El objetivo es analizar la dimensión material de las obras de Berni, entendiendo a "la materia" tanto desde lo concreto como desde la idea o el concepto estético que tenía Berni en torno a sus obras. "La materialidad de una obra puede ser lo que se toca pero también es puede ser luz o el sonido, es decir, lo inmaterial pero que tiene un concepto estético atrás", dice Siracusano.

Desde hace varios años, la investigadora del Conicet junto con la química Marta Maier crearon el Centro Materia -dependiente de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF)-, y trazaron como uno de los objetivos estudiar, analizar e investigar también la materialidad del arte argentino moderno y contemporáneo. Así fue como se les ocurrió analizar a uno de los artistas argentinos más importantes del siglo XX: Antonio Berni. Y convocaron a Diana Wechsler especialista en la pintura moderna de la primera mitad del siglo 20.

Llevar a cabo el análisis significó, para las investigadoras, tanto realizar estudios químicos de las obras -identificar los materiales orgánicos, inorgánicos, naturales y sintéticos- así como analizar las técnicas utilizadas por Berni y el análisis cualitativo de los materiales: desde los soportes que elegía ûtelas, papel- hasta las pinturas ûbases, óleos, acrílicos- y los objetos que incluyó ûbidones, telas-. También supuso la contrastación de todos estos datos con los presentes en archivos y bibliotecas.